Que dos firmas de análisis revisen al alza su valoración de un valor tecnológico con apenas unos días de diferencia no es, en sí mismo, noticia. Que lo hagan elevando el precio objetivo más de un 30% en un solo movimiento y manteniendo la recomendación de compra, sí revela algo más profundo: cómo Wall Street está recalibrando la forma de medir el crecimiento de un fabricante de software que nació gestionando incidencias informáticas y hoy vende inteligencia artificial como línea de negocio propia.

Ese es el telón de fondo que explica los movimientos recientes. Needham subió el jueves su precio objetivo para ServiceNow de 115 a 155 dólares, sin tocar su calificación de compra. Pocos días antes, BTIG había hecho lo propio, pasando de 150 a 170 dólares y ratificando también su apuesta alcista. Dos casas, dos direcciones idénticas, un mismo argumento: la IA como motor de crecimiento de un grupo que ya superó la barrera de los 1.000 millones de dólares en valor anualizado de contratos vinculados a esta tecnología.
El segundo trimestre que cambió el relato
El origen de este optimismo se remonta a los resultados del segundo trimestre, presentados hace más de un mes. La compañía superó el techo de sus propias previsiones en todas las métricas relevantes. Los ingresos por suscripción alcanzaron los 3.877 millones de dólares, un 24,5% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que la facturación total llegó a 3.987 millones.
Pero más reveladora que las tasas de crecimiento fue la composición interna del negocio. Se cerraron 123 operaciones con un volumen neto nuevo superior al millón de dólares, alrededor de un 40% más que un año antes. Y 658 clientes acumulan ya más de cinco millones de dólares en valor contractual anual con ServiceNow.
El verdadero catalizador, no obstante, fue el negocio de IA, que en el segundo trimestre rebasó la cota de los 1.000 millones de dólares en valor anualizado de contratos. A raíz de ello, la empresa elevó su previsión de ingresos por suscripción para el conjunto del ejercicio hasta una horquilla de entre 15.755 y 15.770 millones de dólares, lo que equivaldría a un crecimiento del 21% en términos ajustados por divisa.
La lectura de fondo apunta a una transformación estructural del sector: el software corporativo, que antaño se facturaba en función de licencias por usuario y volumen de tickets, se desplaza hacia servicios de IA facturados por resultados. ServiceNow no se limita a vender infraestructura, sino que integra la IA directamente en los flujos de trabajo de administraciones públicas y grandes corporaciones, con valor contractual medible en lugar de promesas difusas.
Nuevos objetivos y el aval de las conferencias
La compañía reforzó esta narrativa con su presencia en dos grandes citas tecnológicas celebradas en apenas una semana. En la Global TMT Conference de Citi elevó su objetivo de valor anualizado de contratos (ACV) de IA para 2026 hasta los 1.500 millones de dólares, después de haber superado ya la marca de los 1.000 millones. Y mantuvo intacta su meta de facturación a largo plazo: entre 30.000 y 32.000 millones de dólares para 2030.
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Poco después, en la Communacopia + Technology Conference de Goldman Sachs, la empresa añadió otro dato: los ingresos procedentes de IA se multiplicaron por nueve en apenas nueve meses, mientras que la facturación del área de CRM se duplicó respecto al año anterior. El ACV total, además, ya rebasó los 2.000 millones de dólares. Para los inversores, estas intervenciones confirman que la dirección no solo mantiene las ambiciones en IA que reafirmó durante el verano, sino que las acelera.
El precio no acompaña del todo
La cotización, sin embargo, refleja solo parcialmente esta cascada de noticias positivas. El viernes, el título cerró en 114,15 euros, con un avance del 1,0% en la sesión. En la semana, en cambio, acumula un retroceso del 6,2%, mientras que en los últimos 30 días se anota una mejora del 5,7%. La volatilidad anualizada del 56% evidencia la nerviosidad que rodea al valor pese a los buenos datos operativos, y el RSI de 52,2 no señala ni sobrecompra ni sobreventa: simplemente, indecisión.
Esa contradicción entre expectativas y realidad es característica de un título en el que la dirección fundamental parece correcta pero el recorrido bursátil avanza a saltos. La capitalización de mercado, equivalente a unos 116.740 millones de euros, funciona como una fotografía de un proceso todavía inacabado. El próximo 28 de octubre llegará la siguiente cita con las cuentas trimestrales, y hasta entonces persistirá la pregunta que recorre toda la industria del software: ¿se traduce de verdad la promesa de la inteligencia artificial en contratos recurrentes, o se trata de un relato que corre más deprisa que los balances? En el caso de ServiceNow, los pedidos parecen seguir el ritmo de los objetivos de los analistas.
Movimientos dispares entre los grandes inversores
Mientras los analistas ajustan sus modelos, los institucionales muestran un panorama menos uniforme. El banco central saudí incrementó su posición un 91,2% durante el segundo trimestre, hasta las 73.220 acciones. Virginia Retirement Systems también compró en el mismo periodo y adquirió 284.802 títulos.
En sentido contrario se movió Amundi, que recortó su participación un 8,4% tras vender alrededor de 962.000 acciones, aunque conserva todavía 10,5 millones de títulos. Estas divergencias entre manos fuertes no constituyen por sí solas una señal de alarma, pero sí constatan que la valoración de la compañía genera lecturas distintas entre los profesionales.
El ecosistema sigue creciendo
Al margen de las grandes citas con inversores, el entorno que rodea a la plataforma de ServiceNow continúa expandiéndose. Según informaciones de prensa, el proveedor RoboMQ incorporó al ServiceNow Store una nueva aplicación denominada Hire2Retire IGA, que añade funciones de gestión de identidades. Este tipo de aplicaciones de terceros amplían la oferta de la plataforma y contribuyen a fidelizar a los clientes corporativos, aunque por sí mismas no actúen como un revulsivo inmediato para la cotización.
Lo que se dibuja, en conjunto, es un ServiceNow que respalda su estrategia de IA con métricas concretas y crecientes, tratando de disipar las dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento. Si eso bastará para calmar las oscilaciones de las últimas semanas es algo que probablemente solo se aclare con los próximos informes trimestrales.
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