Mi disco duro hace ruido: ¿Está roto?


En algunas oportunidades podemos llegar a notar que el disco rígido de nuestra computadora produce ciertos ruidos extraños, que inmediatamente nos inquietan, ya que pensamos lo peor. Pero lo cierto es que esto no siempre se debe a que la unidad esté fallada.

Para la mayoría de los usuarios el hecho de que el disco rígido de su PC comience a producir ruidos extraños puede llegar a ser desconcertante, e incluso en algunos casos desesperante. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esos ruidos no siempre son un signo de la existencia de un defecto o falla en la unidad.

En este sentido, cabe destacar que muchos discos suelen producir zumbidos o chasquidos tenues durante su funcionamiento normal, aunque, claro está que otros tipos de ruidos pueden llegar a indicar la presencia de problemas mecánicos dentro de la unidad.

Mi disco duro hace ruido

En principio, cabe destacar que más allá del buen o mal funcionamiento de nuestro disco rígido, siempre es recomendable hacer periódicamente copias de seguridad de todo el contenido que posee almacenado la unidad, a fin de evitarnos dolores de cabeza, sobre todo si comenzamos a notar que el disco duro comienza a realizar ruidos que no son los habituales.

Los discos duros están compuestos por pequeñas piezas móviles. Básicamente, los datos se almacenan dentro de él en un disco redondo llamado plato, que gira varias miles de veces por minuto, lo que en general hace que la unidad completa presente vibraciones.

Dichas vibraciones puede llegar a causar un zumbido o chirrido el cual es totalmente común, por lo que no debe ser considerado un síntoma de fallas en el disco rígido.

Por otra parte, a medida que el plato gira, un cabezal que se encuentra en el extremo del llamado accionador realiza la lectura y escritura de los datos en el disco. Dicho movimiento puede llegar a producir un leve sonido similar a un clic, que proviene del movimiento del accionador cuando regresa a su posición en reposo.

Por lo general este tipo de chasquidos pueden llegar a ser normales, sobre todo cuando se utiliza el disco rígido para acceder o escribir grandes cantidades de datos.

Ahora bien, si notamos que estos ruidos se vuelven de repente más fuertes y persistentes, o bien se oyen de forma intermitente, o los ruidos son totalmente diferentes a los mencionados, entonces podemos llegar a encontrarnos frente a una unidad dañada.

Cuando los chirridos suenan constantemente y son intensos, o bien cuando notamos que se oye algo similar a dos piezas que se raspan entre sí, entonces probablemente nuestro disco rígido tiene serios problemas mecánicos, algunos de los cuales pueden provenir de que el cabezal de la unidad se encuentre defectuoso y produzca golpes al plato giratorio, como también puede llegar a presentar cualquier otro tipo de daño físico en alguno de sus principales componentes, como el accionador o el plato giratorio.

Si bien existen una gran variedad de programas que nos permiten monitorizar el comportamiento de nuestro disco rígido, lo cierto es que se trata de software, por lo que en general estas herramientas no son capaces de detectar problemas mecánicos en la unidad.

Ante esta realidad, algunos usuarios arriesgados llegan incluso a tomar medidas extremas, incluyendo métodos de recuperación del disco rígido tales como congelarlo, golpearlo o dejarlo caer. Pero lo cierto es que estos tipos de métodos no funcionan, y por el contrario pueden dañar aún más al disco.

También podemos optar por recurrir a diversas soluciones que nos permiten reparar nuestro disco rígido. No obstante, cuando el daño se encuentra a nivel físico, lo mejor es ir pensando en cambiar la unidad, ya que si bien existen expertos que se dedican a reconstruir este tipo de componentes, lo cierto es que en general son escasas las probabilidades de lograr la reparación efectiva de la unidad dañada físicamente.

El disco duro hace ruido y no arranca

Los ruidos extraños en un disco duro pueden estar indicándonos diversos inconvenientes en la unidad, e incluso puede llegar a ocurrirnos que el disco no sólo se comporte extraño realizando ruidos raros, sino que además puede dejar de funcionar.

En el caso en que el disco duro de nuestra computadora, además de hacer ruidos raros no arranque, no debemos entrar en pánico, sino intentar con algunas pruebas que nos permitirán saber si la unidad es recuperable o no.

De más está decir que siempre que tengamos la oportunidad de realizar una copia de seguridad del contenido del disco duro que hace ruido, lo hagamos de forma inmediata. En el caso en que el disco directamente después de los ruidos no arranque, deberíamos evaluar si realmente se trata de un problema en el disco o en nuestra PC.

Para ello, es recomendable abrir el gabinete de nuestra PC, quitar el disco duro, limpiarlo y volverlo a colocar, siempre teniendo sumo cuidado de que el disco duro quedé instalado como corresponde, es decir que los cables que lo conectan a la fuente y a la motherboard se encuentre en perfecto estado y bien conectados.

En el caso que esto no resulte, y el disco duro continúe haciendo ruidos y no arranque, se recomienda instalar la unidad en otra computadora, para corroborar que el disco duro se comporta de la misma manera, y descartar que el problema resida en algún otro componente de nuestra PC.

Si con esta evaluación el disco duro aún sigue comportándose de la misma forma, entonces deberíamos recurrir a la compra de una nueva unidad. Tengamos en cuenta que por lo general cuando al tratar de arrancar un disco realiza un ruido como un leve golpeteo, esto suele deberse a que la unidad se encuentra con un daño mecánico.

Si el disco dudo presenta un daño mecánico, entonces es inevitable la respuesta: hemos perdido el disco. Cabe aclarar que esto es porque en general el daño mecánico se encuentra en el eje que sostiene los platos, el cual seguramente ha perdido su verticalidad, y por ende los cabezales no pueden leer los diferentes sectores de la unidad.

Entonces, si ya hemos probado el disco duro en distintas computadoras y hemos obtenido el mismo resultado, es decir que el disco duro hace ruido y no arranca, lo único que nos queda por hacer es reemplazar la unidad por una nueva, ya que si se trata de un daño físico, no es posible repararlo con aplicaciones diseñadas para reparar discos duros.

¿Qué programas están usando mi disco duro?

Como bien sabemos, los programas que utilizamos en nuestra computadora hacen uso del disco duro, ya que lo utilizan para realizar distintas tareas, no sólo para ejecutarse, sino también para leer o escribir en la unidad, por ejemplo cada vez que modificamos un archivo.

En ocasiones puede ocurrir que varios programas usen al mismo tiempo el disco duro, lo que puede provocar que el mismo se colapse y comience a comportarse erróneamente, incluso llegando a colgarse y dejar de funcionar por un lapso de tiempo, lo cual podemos notar a través de la luz de led roja que se encuentra ubicada en el frente del gabinete, que precisamente cuando no parpadea y queda estática nos indica que la unidad se ha colgado.

Dentro del disco duro esta situación se traduce mecánicamente con el hecho de que su plato se encuentra girando sin detenerse, es decir de forma permanente, lo cual a la larga puede llegar a provocar un daño físico en la unidad.

Es por ello que es importante ante este tipo de situación que podamos identificar cuáles son los programas que están usando el disco duro, para poder tomar medidas al respecto. Para ello debemos llevar a cabo los pasos que se detallan a continuación.

Paso 1

Lo primero que haremos será abrir el Administrador de Tareas de Windows, para lo cual pulsamos las teclas Ctrl + Alt + Supr de manera simultánea.

Paso 2

Una vez que el Administrador de Tareas de Windows se haya ejecutado, lo que deberemos hacer es dirigirnos a la pestaña “Detalles” y allí pulsamos con el botón derecho del mouse sobre cualquiera de las cabeceras de las columnas que se incluyen en la pestaña “Detalles” en la que estamos ubicados. Estas son Nombre, PID, Estado, CPU, Memoria, Descripción, etc., y podemos pulsar en cualquiera de ellas.

Paso 3

Lo siguientes será seleccionar del menú desplegable la opción “Seleccionar columnas”.

Paso 4

Veremos que se abrirá una pequeña ventana, en la cual encontraremos la posibilidad de añadir nuevas columnas a la pestaña “Detalles”, con las cuales podremos obtener mayor cantidad de información acerca de los programas y los procesos que se encuentran en ese momento ejecutándose en el sistema, y por ende haciendo uso del disco duro de la computadora.

Paso 5

A continuación, entre las columnas que nos permite añadir, buscamos las columnas llamadas “Lecturas de E/S” y “Escrituras de E/S”, y lo que haremos es marcar la casilla que aparece junto a cada una de ellas, para que estas nuevas columnas aparezcan en la pestaña “Detalles”.

Paso 6

Para añadir esas nuevas columnas, no debemos olvidarnos de pulsar en el botón “Aceptar” para guardar los cambios.

Paso 7

Una vez hecho esto, podremos obtener información interesante a través de las nuevas columnas agregadas, ya que las mismas nos permitirán visualizar las actividades de lectura y escritura que los distintos programas están realizando en el disco duro de nuestra PC.

Paso 8

Solo nos restará ordenar los programas y los procesos listados en la columna que deseemos, es decir la columna de lectura o la de escritura, y de esta forma podremos conocer en tiempo real cuáles son los programas que están usando el disco duro.

Esto nos permitirá detectar cualquier actividad sospechosa que pueda estar realizando alguno de los programas instalados en nuestra PC que pudieran llegar a arruinar el disco duro, ya que tengamos en cuenta que una aplicación que se encuentra de forma permanente leyendo y escribiendo en el disco duro, puede a la larga provocarle un daño físico a la unidad.

En ese caso, se recomienda finalizar el proceso de dicho programa, buscarlo y desinstalarlo, para de esta forma solucionar el problema, antes de que nuestro disco duro resulte el mayor perjudicado.

Por último, cabe destacar que cuando deseemos quitar las columnas que hemos añadido a la pestaña detalles, sólo debemos pulsar sobre el nombre de dicha columna con el botón derecho del mouse, y en el menú desplegable pulsar sobre “Ocultar columna”. Podemos añadir y quitar columnas cada vez que lo deseemos.