La memoria tiene memoria propia, y la de Micron acaba de recordar a los inversores una lección que parecían haber olvidado: ningún rally, por espectacular que sea, está exento de un correctivo severo. La acción, que llegó a dispararse un 642% en doce meses, ha perdido cerca de un 35% desde su máximo histórico de 1.103,80 euros registrado a finales de junio. En la última sesión, el desplome fue del 8,79%, hasta los 720,30 euros, aunque otras fuentes sitúan el cierre en 688,80 euros con una caída del 4,37% —la volatilidad del momento hace que incluso los datos precisos bailen al ritmo del pánico.

Lo curioso del caso es que el detonante del pánico no tiene que ver con los fundamentos de Micron, sino con un competidor que hasta hace poco apenas figuraba en el radar de los grandes inversores. CXMT, el cuarto fabricante mundial de DRAM, acaba de completar una de las OPV más abultadas de la historia reciente china: 8.550 millones de dólares —algunas fuentes elevan la cifra a 8.600 millones— que dispararon su capitalización hasta los 487.000 millones de dólares en su primer día de cotización, con una revalorización del 466%. Esa montaña de efectivo convierte al fabricante chino en una amenaza creíble para el oligopolio que hasta ahora compartían Micron, Samsung y SK Hynix.
La sombra de Apple sobre el mercado de chips
El temor no es abstracto. Apple, uno de los clientes más codiciados del sector, está probando chips de CXMT y YMTC para sus iPhones destinados al mercado chino. La compañía de Cupertino ha solicitado a la administración estadounidense exenciones que le permitan adquirir memorias de fabricantes chinos para productos que se vendan fuera de Estados Unidos. Para Micron, que ha construido su estrategia de precios sobre la escasez de oferta, la perspectiva de que su principal cliente diversifique fuentes de suministro hacia la competencia china es un escenario que ningún inversor quiere ver materializado.
El mercado reacciona con la lógica del miedo, no con la del análisis reposado. A corto plazo, la capacidad de CXMT para disputar cuota de mercado a Micron sigue siendo limitada. Pero la señal de largo plazo es inequívoca: el poder de fijación de precios que los fabricantes establecidos han disfrutado durante los últimos trimestres podría empezar a erosionarse.
La paradoja de los contratos blindados
Mientras el mercado vende, la directiva de Micron insiste en que los fundamentos no han cambiado. En la presentación de resultados del tercer trimestre fiscal de 2026 —con ingresos de 41.460 millones de dólares frente a los 9.300 millones del mismo periodo del año anterior y un beneficio ajustado por acción de 25,11 dólares— el consejero delegado Sanjay Mehrotra aseguró que la escasez de oferta se extenderá más allá de 2027. La compañía solo puede cubrir entre la mitad y dos tercios de la demanda de sus clientes clave, y los contratos de suministro a cinco años firmados el 25 de junio incluyen precios considerados históricamente elevados.
Acciones de Micron: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Micron - Obtén la respuesta que andabas buscando.
Para el cuarto trimestre fiscal, Micron prevé ingresos de 50.000 millones de dólares, con un margen bruto en torno al 86% y un beneficio por acción de entre 30,73 y 31,00 dólares. Son cifras que estarán disponibles para su verificación dentro de unos dos meses. El desplome actual se produce, por tanto, muy por delante de cualquier prueba real sobre la solidez de esas proyecciones.
El pulso entre dos narrativas
El mercado se debate entre dos relatos contradictorios. Por un lado, Samsung está negociando subidas de precios del DRAM de hasta un 20% para el tercer trimestre, lo que beneficiaría a todo el sector. La escasez es real y los fabricantes la están aprovechando. Por otro lado, la entrada de CXMT con una capacidad financiera sin precedentes amenaza con romper el equilibrio a medio plazo.
El análisis técnico refleja la tensión. La acción cotiza un 19% por debajo de su media móvil de 50 días y un 37,6% por debajo de su máximo anual, aunque aún mantiene un 53% por encima de la media de 200 días. El RSI oscila entre 38,1 y 40,2 según la fuente, lo que sugiere que la presión vendedora no se ha agotado del todo. La volatilidad anualizada supera el 104%: no es un valor para inversores de perfil conservador.
El espejismo del superciclo
Lo que está ocurriendo con Micron no es un problema aislado. Western Digital, Seagate y SanDisk también han cedido terreno. SanDisk, pese a acumular una ganancia anual superior al 600%, cotiza un 30% por debajo de su máximo de 52 semanas. Incluso Nvidia, AMD, Intel y Arm han mostrado movimientos bruscos en las últimas jornadas.
La pregunta que subyace es si el ciclo de la memoria impulsado por la inteligencia artificial se comportará de forma diferente a los anteriores. La historia sugiere que no: los picos de escasez siempre han dado paso a excesos de oferta, caídas de precios y contracción de márgenes. La novedad es que la demanda de IA es más robusta que la de los ciclos anteriores de PC o smartphones, pero el patrón estructural sigue siendo el mismo.
Micron ha apostado fuerte por la narrativa de la escasez duradera, con inversiones multimillonarias en nuevas plantas en Nueva York, Idaho y Virginia. La apuesta es que la demanda de infraestructura para IA, computación en la nube y centros de datos crezca más rápido de lo que la competencia china pueda escalar su producción. El tiempo dirá si esa apuesta es una visión estratégica o un espejismo. Por ahora, el mercado ha decidido cobrarse parte de las ganancias y esperar a que los hechos confirmen cuál de las dos historias es la correcta.
Micron: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Micron del 29 de julio tiene la respuesta:
Los últimos resultados de Micron son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Micron. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 29 de julio descubrirá exactamente qué hacer.
Micron: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
