La tregua de sesenta días entre Estados Unidos e Irán ha desatado una oleada de ventas en el sector de la defensa. Kratos Defense, especialista en drones y sistemas autónomos, acumula un desplome del 36% desde enero, con el título cerrando el martes en 43,12 euros. En plena tormenta bursátil, la compañía intenta abrir una vía de escape hacia el mercado civil: acaba de completar con éxito un transporte de material de competición para NASCAR utilizando camiones autónomos en configuración de convoy.

El acuerdo provisional firmado a mediados de junio entre Washington y Teherán, centrado en la navegación por el estrecho de Ormuz, ha enfriado el apetito por los valores armamentísticos. La acción de Kratos perdió casi un 8% en los últimos siete días y cotiza un 60% por debajo de su máximo de 52 semanas, acercándose ya al territorio de sobreventa técnica. El pico de 114 euros alcanzado en enero parece hoy un recuerdo lejano.
Sin embargo, las cifras operativas pintan un cuadro muy distinto. La facturación del primer trimestre creció un 23% interanual, la cartera de pedidos alcanzó un récord de 2.000 millones de dólares y el consejo elevó la previsión de ingresos para 2026 hasta un máximo de 1.760 millones de dólares. El objetivo de crecimiento orgánico se sitúa en el 18,5%, una meta que la dirección deberá confirmar en la presentación de resultados del segundo trimestre, prevista para agosto.
Acciones de Kratos Defense: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Kratos Defense - Obtén la respuesta que andabas buscando.
Esa expansión tiene un precio elevado. La compañía está invirtiendo hasta 105 millones de dólares en nuevas cadenas de suministro y equipamiento de fábricas, lo que se traducirá en un flujo de caja libre negativo este ejercicio. El mercado también observa con recelo las desinversiones de la cúpula directiva: en los últimos meses los insiders han vendido acciones por más de 31 millones de dólares. A principios de junio, el directivo Steven Fendley se desprendió de una décima parte de su participación directa.
Frente a la volatilidad que impone la geopolítica, Kratos acelera su apuesta civil. El test con camiones autónomos —un vehículo con conductor humano liderando a un segundo camión que siguió de forma autónoma mediante GPS y sensores— recorrió Estados Unidos desde Carolina del Norte hasta California transportando equipos de NASCAR. La compañía confía en trasladar su software de autonomía militar al lucrativo sector de la logística comercial.
Más allá del corto plazo, el horizonte industrial ofrece varios hitos. Kratos planea producir 3.000 turbinas Spartan al año para 2027, y en el segmento hipersónico ya suma 120 motores en cartera, con las primeras entregas previstas para este mismo ejercicio. El presupuesto de defensa estadounidense para 2027, cuya votación en el Congreso está pendiente, será otro factor determinante para el sector.
De momento, la evolución de las conversaciones entre Washington y Teherán marca el ritmo de las compras y ventas. Si el diálogo se rompe, el interés por los valores de defensa podría regresar con rapidez. Hasta entonces, Kratos navega entre un backlog récord que no acaba de calmar a los inversores y una diversificación civil que apenas empieza a dar sus primeros pasos.
Kratos Defense: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Kratos Defense del 23 de junio tiene la respuesta:
Los últimos resultados de Kratos Defense son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Kratos Defense. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 23 de junio descubrirá exactamente qué hacer.
Kratos Defense: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
