Western Digital ha recuperado parte del terreno perdido en las últimas sesiones después de que el 18 de julio surgieran informes sobre la reactivación de las conversaciones de fusión con el fabricante japonés de memorias Kioxia. La acción cerró el viernes en 416,70 euros, un 2,18% al alza, y el lunes extendió el rebote hasta los 428,50 euros (+2,83%). Sin embargo, el título sigue inmerso en una corrección severa: en los últimos 30 días acumula un descenso que oscila entre el 34,38% y el 36,19%, según la referencia de cierre utilizada. El máximo histórico de 696,30 euros, alcanzado el 18 de junio, queda ahora entre un 38,5% y un 40,2% por debajo.

El posible acuerdo con Kioxia, que podría materializarse mediante un canje de acciones o una escisión de sus divisiones de memoria flash, daría lugar a uno de los mayores fabricantes de NAND del mundo, compitiendo directamente con Samsung, SK Hynix y Micron. Ni Western Digital ni Kioxia han confirmado los detalles ni valorado la operación. Este movimiento estratégico se suma a una coyuntura de negocio excepcional que contrasta fuertemente con el castigo bursátil reciente.
Una demanda que no da tregua
La paradoja del fabricante de almacenamiento es que sus fundamentos no dejan de fortalecerse. Western Digital tiene vendida toda su producción de discos duros para 2026 y mantiene contratos multianuales con tres de los cinco mayores hiperescaladores que se extienden hasta 2027 y 2028. El 89% de los ingresos procede ya del negocio cloud para grandes centros de datos, mientras que el consumo doméstico apenas representa un 5%. Los discos duros empresariales cuestan aproximadamente siete veces menos que los SSD para el almacenamiento masivo de datos de inteligencia artificial, lo que sitúa a la compañía en el centro del denominado superciclo del almacenamiento.
El salto tecnológico que justifica esos compromisos a largo plazo es la introducción de la grabación magnética asistida por calor (HAMR). Los primeros discos con esta tecnología llegarán a finales de 2026 con capacidades de 36 terabytes en formato convencional y 44 terabytes en Shingled UltraSMR. La cualificación ya está en marcha con dos hiperescaladores y la producción en serie arrancará en 2027. Paralelamente, la actual tecnología ePMR se ampliará hasta los 60 TB, mientras que HAMR escalará a 100 TB en 2029. En el segundo trimestre fiscal, Western Digital envió más de 3,5 millones de unidades de la generación ePMR, equivalentes a 215 exabytes de capacidad, un 22% más que el año anterior.
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El detonante de la corrección: el efecto dominó de SK Hynix
El desplome de las últimas semanas no obedeció a un deterioro del negocio, sino a una reacción en cadena desencadenada el 13 de julio. Ese día, las acciones de SK Hynix se hundieron más de un 15% en Seúl después de que Korea Investment & Securities recortara un 8% su estimación de beneficios para el segundo trimestre de 2026. El pánico se contagió a todo el sector de semiconductores y almacenamiento, arrastrando a Western Digital. A pesar del golpe, el título acumula una rentabilidad en lo que va de año del 170,83% y en los últimos doce meses se revaloriza entre un 608% y un 628%, dependiendo de la fecha de cálculo.
Los analistas, divididos sobre el precio justo
El consenso de analistas fija un precio objetivo medio de 551,67 euros, lo que implica un potencial de subida cercano al 28,7% desde el cierre del lunes. Sin embargo, las disparidades son notables. UBS elevó su objetivo el 13 de julio de 375 a 560 dólares, pero mantuvo la recomendación en "neutral". Citi es más optimista y sitúa el precio en 800 dólares, mientras que Melius Research apuesta por 1.050 dólares. Con una relación precio/beneficio de 54,21 veces, la acción resulta cara incluso para los estándares del sector. A esto se suma una elevada posición corta que amplifica el riesgo bajista si el viento de cola se debilita.
Señales técnicas mixtas y la cita clave del 5 de agosto
El RSI de 14 días oscila entre 38,7 y 40,8, rozando el umbral de sobreventa sin haber entrado aún de lleno en ella. La volatilidad anualizada a 30 días ronda el 107%, reflejo de un movimiento errático que ha dejado al título un 12,13% por debajo de su media de 50 sesiones, pero todavía un 55,88% por encima de la media de 200 días. Esta divergencia subraya que la mayor parte de la contracción se ha producido en un periodo muy comprimido, sin una salida sostenida de capital.
La próxima cita decisiva son los resultados del cuarto trimestre y del año fiscal 2026, que Western Digital publicará el miércoles 5 de agosto después del cierre del mercado. La conferencia telefónica con analistas tendrá lugar el mismo día a las 13:30 hora del Pacífico. Tanto la evolución de los precios de la memoria como el posible avance de las conversaciones con Kioxia serán los focos de atención. En un entorno donde las carteras de pedidos garantizan ingresos hasta 2028, pero el mercado sigue castigando movimientos ajenos al negocio, la acción busca un nuevo equilibrio que reconcilie dos realidades que aún no terminan de converger.
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