La fecha está marcada en rojo en el calendario de los inversores. Nvidia presentará sus resultados del segundo trimestre del ejercicio 2027 —cerrado el 26 de julio de 2026— el próximo 26 de agosto, en una teleconferencia que se ha convertido en el epicentro de todas las miradas. Las expectativas no pueden ser más exigentes: el consenso de Wall Street proyecta un crecimiento de ingresos cercano al 96%, un listón que determinará el comportamiento del título en las jornadas posteriores.

El título acecha su techo histórico
La cotización cerró el viernes en 193,68 euros, con una subida del 2,03% en la sesión y un avance semanal del 11,23%. Ese impulso deja al valor a solo un 4,36% de su máximo de 52 semanas, los 202,50 euros alcanzados en mayo. El respaldo del consenso de analistas es abrumador: 36 recomendaciones de compra respaldan al fabricante de chips de cara a la temporada de resultados.
El último empujón llegó desde un frente inesperado. Durante la teleconferencia de resultados de SpaceX, Elon Musk calificó la arquitectura Vera Rubin de Nvidia como "la mejor arquitectura" y "el mejor ordenador de IA", subrayando la estrecha colaboración entre ambas compañías. El fundador de Tesla anunció que SpaceX desplegará el sistema Rack-Scale Vera Rubin NVL723 tanto en el espacio como en tierra, y que el desarrollo del payload de computación satelital Starmind AI1 se hará de forma conjunta con Nvidia.
De las carreteras a la órbita: la expansión del ecosistema
La compañía no descansa en el terreno de los productos. El viernes presentó Alpamayo 2 Super, un modelo de IA de código abierto para vehículos autónomos y robotaxis, disponible bajo la licencia OpenMDW-1.1 de la Linux Foundation. Con este movimiento, Nvidia ofrece a desarrolladores y fabricantes acceso a su tecnología sin las ataduras de una licencia restrictiva. La incursión en la automoción se suma a una estrategia más amplia que ya incluía, desde principios de agosto, la ampliación de su Agent Toolkit para aplicaciones de ingeniería con las bibliotecas PhysicsNeMo y CUDA-X.
En paralelo, la producción de los racks Vera Rubin NVL72 avanza a buen ritmo. CoreWeave, Google Cloud, Microsoft Azure y Oracle Cloud Infrastructure ya emplean la nueva plataforma en sus centros de datos, una infraestructura que sirve de base también para los modelos de conducción autónoma.
Acciones de Nvidia: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Nvidia - Obtén la respuesta que andabas buscando.
El ecosistema de alianzas se ha ampliado en las últimas semanas. A finales de julio, Nvidia y Safe Superintelligence (SSI), la empresa de Ilya Sutskever, sellaron una colaboración a largo plazo que incluye una inversión de 5.000 millones de dólares, según Bloomberg. A cambio, SSI obtendrá acceso a la futura plataforma Vera Rubin y podrá multiplicar por diez su capacidad de cómputo. Esa misma semana, el grupo anunció varios proyectos de expansión en Corea junto a SK Group, Naver, Brookfield y la universidad KAIST, donde se creará un laboratorio conjunto de investigación en IA. A comienzos de agosto, Nvidia confirmó además inversiones en manufactura, cadenas de suministro, redes energéticas y formación de talento en Estados Unidos.
Una base financiera sólida... con matices
El músculo operativo que sostiene esta expansión es innegable. El primer trimestre del ejercicio 2027, presentado el 20 de mayo, arrojó unos ingresos récord de 81.600 millones de dólares, un 85% más que el año anterior. La división de centros de datos creció un 92%, hasta los 75.200 millones. Para el trimestre en curso, la compañía ha fijado una guía de aproximadamente 91.000 millones de dólares.
La política de retribución al accionista también ha dado un giro notable. El 18 de mayo, el consejo aprobó un programa adicional de recompra de acciones por 80.000 millones de dólares sin fecha de vencimiento. Solo en el primer trimestre, Nvidia recompró 108 millones de títulos por 20.200 millones. Y el dividendo trimestral pasó de 0,01 a 0,25 dólares por acción, una señal inequívoca de que el flujo de caja generado por el auge de la IA también llega directamente a los bolsillos de los accionistas.
Las sombras que empañan el optimismo
No todo son luces. El inversor Michael Burry, de Scion Asset Management, conocido por su escepticismo hacia Nvidia, incrementó a finales de julio su posición corta cuando la acción cotizaba en torno a 210,28 dólares, y amplió sus apuestas bajistas contra el ETF SOXX y contra Micron. En un artículo en Substack, Burry sostiene que una parte sustancial de la demanda de Nvidia no procede de clientes finales, sino de estructuras de financiación circular alimentadas desde el propio balance. A principios de agosto, el inversor añadió un aviso: un solo giro político en China podría costar a Nvidia hasta 5.000 millones de dólares en ventas, y señaló que las ventas de insiders alcanzaron unos 410 millones en los últimos tres meses.
Los registros oficiales ante la SEC confirman esa tendencia: en los últimos 90 días, los directivos de Nvidia realizaron 13 operaciones, todas ellas ventas, por un valor conjunto de aproximadamente 767,2 millones de dólares. Entre las más relevantes figuran las del consejero Mark A. Stevens.
El frente chino sigue siendo una espina clavada. La autoridad antimonopolio china (SAMR) concluyó de forma preliminar en septiembre del año pasado que la adquisición de Mellanox Technologies en 2020 vulneró la legislación china. A ello se suma el régimen de licencias de exportación impuesto en abril de 2025 para los chips H20, que ya provocó un impacto de 4.500 millones de dólares en el primer trimestre del ejercicio. Ambos asuntos permanecen en la lista de riesgos de los informes obligatorios de la compañía y, previsiblemente, ocuparán parte de la teleconferencia del 26 de agosto.
Nvidia: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Nvidia del 10 de agosto tiene la respuesta:
Los últimos resultados de Nvidia son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Nvidia. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 10 de agosto descubrirá exactamente qué hacer.
Nvidia: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
