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Acciones

Nvidia: compras millonarias, lupa antimonopolio y una demanda que no se enfría

Nvidia vuelve a estar en el centro de todas las miradas, y no precisamente por una única razón. La compañía acaba de cerrar uno de los mayores desembolsos de su historia, avanza en su expansión internacional y, al mismo tiempo, afronta una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos que amenaza con empañar su estrategia de crecimiento. El mercado, de momento, responde con cautela.

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La operación que ha sacudido al sector es la compra de Hugging Face por 12,93 mil millones de dólares, anunciada a comienzos de septiembre mediante comunicación obligatoria. De ese importe, alrededor de 11,9 mil millones irán a parar a los inversores actuales, mientras que hasta 1.000 millones quedan reservados en paquetes de retención basados en acciones para los empleados que se incorporen a Nvidia. El movimiento confirma que la empresa ya no se limita a fabricar chips: se está posicionando en cada capa del ecosistema de inteligencia artificial, desde el hardware hasta las plataformas comunitarias donde los desarrolladores intercambian sus modelos.

Índice de Contenidos
  1. Una plataforma abierta como carta de presentación
  2. Ventas de directivos que inquietan al parqué
  3. Los números no acompañan a la cautela
  4. Analistas y expansión geográfica
  5. Del centro de datos al escritorio

Una plataforma abierta como carta de presentación

Junto al anuncio, Nvidia incluyó un compromiso que no pasa desapercibido: Hugging Face seguirá siendo una plataforma abierta y el uso de la capacidad de cómputo de Nvidia no será obligatorio. La promesa puede interpretarse como una hábil jugada de relaciones públicas o como el reconocimiento de que un gigante de esta envergadura ya no compite solo por rendimiento, sino también por confianza y neutralidad. Quien domina la infraestructura de todo un sector no puede permitirse ser percibido como un guardián que cierra puertas.

Esa misma inquietud es la que ha llevado al Departamento de Justicia estadounidense a examinar, según un informe de Bloomberg, si Nvidia estructuró su acuerdo con la startup de chips Groq de forma que eludiera una revisión antitrust convencional. La investigación llega en un momento delicado, justo cuando la compañía extiende sus tentáculos más allá del negocio tradicional de tarjetas gráficas.

Ventas de directivos que inquietan al parqué

A la presión regulatoria se suman las operaciones de venta de altos cargos. El director Mark A. Stevens vendió a través de un trust 1.848.501 acciones a precios de entre 220 y 226 dólares, y conserva tras la transacción más de 26,5 millones de títulos de forma directa e indirecta. Además, presentó una notificación Form-144 para desprenderse de cinco millones de acciones Clase A por un valor aproximado de 1.090 millones de dólares. Este tipo de comunicados suele generar nerviosismo entre los inversores, aunque Stevens mantiene una participación significativa en la empresa.

El castigo en bolsa no se hizo esperar. La acción cedió ayer un 2,2% y cerró en 188,14 euros, lastrada por la investigación antimonopolio, las ventas de insiders y las dudas sobre la sostenibilidad del gasto en infraestructura que acomete todo el sector. La cotización se sitúa así alrededor de un 7% por debajo de su máximo de 52 semanas, los 202,50 euros alcanzados en mayo, aunque mantiene un 11% de recorrido al alza respecto a su media móvil de 200 sesiones, lo que deja intacta la tendencia de fondo. En lo que va de año, el valor acumula una revalorización del 18%.

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Los números no acompañan a la cautela

Pese al ruido, los fundamentales siguen siendo sólidos. En el segundo trimestre del ejercicio fiscal 2027, cerrado el 26 de julio, Nvidia facturó 96,2 mil millones de dólares, un 106% más que un año antes. El margen bruto se mantuvo en el 75,0% tanto bajo criterios GAAP como ajustados, y el beneficio por acción alcanzó los 2,46 y 2,22 dólares, respectivamente.

Para el tercer trimestre, la compañía prevé ingresos de 108,0 mil millones de dólares, con un margen de variación del 2% arriba o abajo, y sin contabilizar ningún ingreso de centros de datos procedente de China. La directora financiera, Colette Kress, anticipa para el ejercicio 2028 un crecimiento de la facturación del 70% y describió el panorama, en declaraciones recogidas por Yahoo Finance, como "limitado por la oferta", señal de que la demanda continúa superando la capacidad disponible.

Analistas y expansión geográfica

Phillip Securities elevó el 3 de septiembre su precio objetivo para Nvidia de 285 a 300 dólares y reafirmó su recomendación de compra, respaldándose en la fuerte demanda de servidores de IA y en la expansión hacia chips personalizados y el sector automovilístico.

En paralelo, la empresa no detiene su despliegue territorial. Para Australia se ha anunciado una capacidad de centros de datos de 2 gigavatios de cara a 2027, con una inversión asociada de 80.000 millones de dólares. En el sudeste asiático, el proveedor Zankore obtuvo un crédito de hasta 3.100 millones de dólares para construir, con tecnología de Nvidia y junto a Indosat Ooredoo Hutchison y Nokia, infraestructura de GPU y nube en Indonesia. En la feria IFA 2026, Nvidia y Microsoft presentaron nuevas herramientas para agentes de IA sobre hardware propio.

Del centro de datos al escritorio

La otra gran pata de la estrategia mira al usuario final. En octubre, Lenovo y Acer lanzarán los primeros PC con Windows equipados con el chip RTX-Spark, una combinación de procesador gráfico Blackwell y CPU Grace. Nvidia traslada así a portátiles y sobremesas capacidades de IA que hasta ahora eran territorio exclusivo de los centros de datos. Que proveedores como Foxconn —según Reuters, el mayor fabricante de servidores para Nvidia y a la vez socio relevante de Apple— anticipen para el tercer trimestre un rendimiento por encima de las expectativas del mercado confirma hasta qué punto la demanda de Nvidia penetra en toda la cadena de suministro.

Durante la conferencia Communacopia + Technology de Goldman Sachs, el consejero delegado Jensen Huang aseguró que la demanda se mantiene fuerte en proveedores de nube, empresas, fabricantes de dispositivos y las llamadas neoclouds. La compañía cifró en un 27% el crecimiento mensual de los sistemas Grace, Blackwell y NVLink. Huang también señaló, según Bloomberg, que la ciberseguridad será previsiblemente el próximo gran caso de uso de la inteligencia artificial. Su presencia en la reunión de ministros de Innovación del G20 añade otra capa de relevancia política, en un contexto en el que Washington presiona a otros miembros del grupo para relajar las normas de derechos de autor en el entrenamiento de IA.

Con la retribución al accionista en juego —hoy es el día ex-dividendo de los 0,25 dólares por título que se abonarán el 1 de octubre—, la pregunta que se plantea el inversor ya no es si Nvidia crece, sino si este ritmo de adquisiciones e inversiones acabará traduciéndose en sustancia real y no solo en titulares.

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Carmen Ruiz López

Sobre el autor

Carmen Ruiz López

Periodista especializada en tecnología y transformación digital con más de 8 años de experiencia. Experta en inteligencia artificial, ciberseguridad y startups tecnológicas.

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