BYD: el robot Xiao Di, los autobuses de Perak y una cotización que sigue buscando su rumbo
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BYD: el robot Xiao Di, los autobuses de Perak y una cotización que sigue buscando su rumbo

La estrategia de BYD ya no cabe en el molde del simple fabricante de automóviles. Entre la presentación de un robot humanoide en sus salones de experiencia y la firma de una alianza para ensamblar autobuses eléctricos en Malasia, el gigante chino dibuja un mapa de expansión que trasciende el vehículo particular. Pero la Bolsa, por ahora, observa con cautela: el título cotiza en torno a los 9,88 euros, todavía un 25% por debajo de su máximo de 52 semanas.

Imagen tecnológica

Índice de Contenidos
  1. Un asistente de 1,61 metros para los showrooms
  2. Malasia: la apuesta por el autobús eléctrico
  3. Récords fuera, dudas dentro
  4. Refuerzos políticos y litigios pendientes
  5. Un gráfico a medio camino

Un asistente de 1,61 metros para los showrooms

La compañía confirmó a finales de julio que desvelará en agosto a "Xiao Di", un robot humanoide de 1,61 metros de altura y 58,5 kilogramos de peso, dotado de 31 grados de libertad. La pieza se integrará inicialmente en los centros de experiencia Di Space como un servicio interactivo para los visitantes, y no como un mero ejercicio conceptual. Un portavoz corporativo añadió que BYD ya trabaja en el desarrollo de esta línea de robots y estudia su eventual desembarco en entornos domésticos.

El anuncio tuvo su reflejo inmediato en el parqué: durante una sesión de julio, la acción llegó a avanzar más de un 2% intradía. El movimiento evidencia que el mercado empieza a descontar algo más que lanzamientos de modelos o ampliaciones de plantas.

Malasia: la apuesta por el autobús eléctrico

Apenas unos días antes, BYD Malaysia había sellado un memorando de entendimiento con Bus Cap Berhad para levantar una planta de ensamblaje de autobuses eléctricos en el estado de Perak. El acuerdo, de carácter exclusivo, contempla la creación de una plataforma conjunta para vehículos comerciales de nueva energía.

La jugada tiene lógica industrial: una fábrica local permitiría a BYD cumplir con los requisitos de contenido local de la región y recortar los plazos de entrega en el sudeste asiático. Bus Cap Berhad aporta el conocimiento del mercado; BYD, la tecnología de propulsión. Es un segmento —el de los vehículos comerciales— que hasta ahora había quedado en un segundo plano en la estrategia exterior del grupo.

La ofensiva comercial no se detiene ahí. A comienzos de agosto, la marca Denza abrió la preventa del Z9S, una berlina de gama media-alta cuyo precio oscila entre 319.800 y 389.800 yuanes según el acabado. El modelo presume de una autonomía CLTC de 1.100 kilómetros, la mayor de un eléctrico puro de producción en serie.

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Récords fuera, dudas dentro

El negocio internacional sigue siendo el motor indiscutible. En julio, BYD comercializó 179.841 turismos y pickups fuera de China, un récord absoluto que representa un salto del 124,3% interanual. El conjunto de vehículos de nueva energía vendidos en todo el mundo alcanzó las 419.211 unidades en términos mayoristas, un 21,76% más que en el mismo mes del año anterior y el tercer mes consecutivo de crecimiento.

Sin embargo, ese ritmo no basta para sostener el objetivo anual. Con 1,81 millones de unidades despachadas en el primer semestre, la compañía necesitaría promediar unas 530.000 ventas mensuales durante el resto del ejercicio para alcanzar siquiera el límite inferior de su horquilla de 5 a 5,5 millones de vehículos. La distancia entre lo conseguido y lo exigido sigue siendo considerable.

Refuerzos políticos y litigios pendientes

En el plano institucional, la llegada de Péter Szijjártó, hasta ahora ministro de Exteriores de Hungría, como alto ejecutivo encargado de las relaciones exteriores y el desarrollo de nuevos negocios subraya la ambición del grupo por tejer redes más allá del automóvil. El movimiento guarda coherencia con la apuesta robótica y con la expansión fabril en el sudeste asiático.

En el frente legal, BYD mantiene abierto un contencioso con Washington. La demanda presentada en febrero contra los aranceles estadounidenses bajo el IEEPA busca anular nueve órdenes arancelarias y recuperar los gravámenes abonados desde abril de 2025. El procedimiento permanece en suspenso a la espera de que el Tribunal Supremo de EE.UU. se pronuncie sobre las competencias arancelarias del Ejecutivo.

Un gráfico a medio camino

La acción se mueve en tierra de nadie: un 3,6% por encima de su media de 50 sesiones, pero un 5,7% por debajo de la de 200. En lo que va de año, acumula una caída del 7,7%. Los 13,23 euros alcanzados en agosto de 2025 —el techo de las últimas 52 semanas— quedan todavía lejanos.

La cita clave llegará el 28 de agosto, cuando el grupo presente sus resultados semestrales. Ahí se verá si la expansión exterior, los robots y los autobuses malayos bastan para convencer a un mercado que, por ahora, prefiere esperar a ver los números.

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Javier Martínez González

Sobre el autor

Javier Martínez González

Ingeniero de software convertido en escritor tecnológico. Analiza las últimas tendencias en hardware, software empresarial y computación en la nube.

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