El gigante chino de la automoción está viviendo un momento de transformación sin precedentes. Mientras sus vehículos eléctricos conquistan mercados que hasta hace poco parecían inaccesibles, la compañía prepara el lanzamiento de un robot humanoide que podría redefinir su modelo de negocio. La combinación de ambos frentes ha disparado el interés de los inversores.

La cotización de BYD en Hong Kong cerró el miércoles en 10,35 euros, con una subida del 2,21%. En las últimas cuatro semanas, el título acumula una revalorización cercana al 27%, aunque todavía se sitúa un 25% por debajo del máximo anual de 13,74 euros alcanzado en julio de 2025. El jueves, en la sesión previa a la apertura europea, el precio avanzaba otro 1,66% hasta los 10,52 euros.
Conquista relámpago en Corea del Sur
El primer semestre de 2026 ha dejado un hito histórico para BYD en el mercado surcoreano. La compañía se ha colocado en el cuarto puesto entre las marcas importadas, superando a nombres tan consolidados como Lexus y Audi. Tan solo Tesla, Mercedes-Benz y BMW logran mantener posiciones por delante.
Las cifras hablan por sí solas: BYD registró 11.675 matriculaciones entre enero y junio, lo que representa un crecimiento del 808% respecto al mismo periodo del año anterior. Para ponerlo en perspectiva, Tesla, que también vive un momento dulce en el país, creció un 192%, una tasa impresionante pero muy inferior al ritmo del fabricante chino.
Los analistas atribuyen este despegue a una estrategia de precios agresiva, combinada con un cambio en la percepción que los compradores coreanos tienen de la calidad de fabricación china. Un mercado tradicionalmente reacio a los importados está cediendo terreno ante la oferta de BYD.
Europa: empate técnico con Tesla
El avance no se limita a Asia. En Europa, BYD ha logrado lo que parecía imposible: igualar la cuota de mercado de Tesla durante el primer semestre de 2026. Es la primera vez que un fabricante chino alcanza la paridad con el gigante estadounidense en uno de los mercados automovilísticos más exigentes del planeta.
El crecimiento en el Viejo Continente durante el primer trimestre fue del 156%. Un factor clave ha sido la integración de BYD en las redes bancarias y de leasing locales. Gracias a acuerdos con entidades financieras europeas, la compañía ha facilitado la adquisición de sus vehículos tanto para particulares como para grandes flotas de ride-hailing en ciudades como Valencia y París.
Todo ello a pesar de que la Unión Europea aplica un arancel punitivo del 17% sobre los vehículos de BYD, adicional a los impuestos habituales. La producción local y las alianzas financieras están permitiendo absorber ese sobrecoste sin frenar el crecimiento.
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El salto al robot humanoide
Mientras los coches ganan terreno en todo el mundo, BYD ha confirmado oficialmente su entrada en el negocio de la robótica. El próximo agosto presentará su primer robot humanoide en el centro de experiencia "Di Space" de Zhengzhou, un espacio de cuatro plantas y 15.000 metros cuadrados diseñado para demostraciones prácticas, no para vídeos conceptuales.
La vicepresidenta Stella Li ha explicado la lógica económica detrás de esta apuesta: cada tienda de BYD podría contar con dos o tres robots para mostrar vehículos a los clientes. Estos "vendedores robóticos" podrían estar operativos en uno o dos años, aunque Li ha matizado que no sustituirán el contacto humano con los compradores.
La compañía también estudia aplicaciones domésticas para estos robots, aunque ha desmentido los rumores sobre un pedido de 20.000 unidades para 2026 o la existencia de una séptima generación de prototipos con 150 unidades de prueba en sus fábricas.
Un sector que corre en la misma dirección
BYD no está sola en esta carrera. Aimoga, una marca respaldada por Chery, ya vende robots humanoides al público. SAIC-GM utiliza robots con ruedas en el montaje de baterías, y Xpeng planea iniciar la producción en serie de su robot "Iron" a finales de año.
El motivo es claro: los márgenes en la automoción han caído a mínimos de una década, situándose en el 4,1%. La tecnología de los vehículos eléctricos y los robots humanoides comparte más del 70% de sus componentes y cadenas de suministro, lo que permite a los fabricantes diversificar sin partir de cero. Casi veinte fabricantes de automóviles en todo el mundo compiten ya en este terreno.
China domina la producción: según Reuters, en 2025 aproximadamente el 90% de los 13.000 robots humanoides entregados en el mundo salieron de fábricas chinas. Sin embargo, persisten dudas entre los investigadores sobre la capacidad real de estas máquinas para realizar tareas imprevistas de forma económicamente viable a gran escala.
Tesla sigue siendo la referencia
Para BYD, cuyo negocio principal en China sufre una creciente guerra de precios, la robótica podría convertirse en un segundo pilar de ingresos. Pero el camino internacional es largo. Tesla ya ha reconvertido sus líneas de producción del Model S y el Model X en Fremont para fabricar su robot Optimus, aunque según Reuters no prevé su venta al público hasta finales de 2027.
Los inversores centrarán ahora su atención en la fecha exacta de la presentación de agosto y, sobre todo, en las especificaciones técnicas, los precios y la hoja de ruta comercial de la nueva división robótica. De momento, la mera confirmación del proyecto ya ha impulsado no solo las acciones de BYD —sus títulos clase A en Shenzhen subieron más de un 2% el 28 de julio—, sino también las de sus proveedores del sector, como Mingxin Xuteng, que encadenó su segundo límite diario consecutivo, o Shangwei New Materials, que avanzó más de un 9%.
La pregunta que queda en el aire es si BYD podrá mantener el ritmo de crecimiento en el segundo semestre. Los próximos informes trimestrales revelarán si los avances en Corea y Europa se traducen en cifras de ventas sostenidas, mientras el mercado espera el primer baile de su robot humanoide.
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