SpaceX: el mayor IPO de la historia y el desafío de una nueva constelación rival
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SpaceX: el mayor IPO de la historia y el desafío de una nueva constelación rival

El 12 de junio de 2026, SpaceX marcó un hito imborrable en los mercados financieros al completar la mayor salida a bolsa de la historia. Sin embargo, apenas unas semanas después, el panorama competitivo del espacio ya se reconfiguraba con un movimiento inesperado: la compra de Iridium por parte de Rocket Lab por 8.000 millones de dólares. El recién llegado a Wall Street se enfrenta así a un rival integrado que amenaza con disputarle el liderazgo en el negocio de las comunicaciones por satélite.

Imagen tecnológica

El debut bursátil de la compañía de Elon Musk se produjo a un precio de 135 dólares por acción, elevando su valoración por encima de los dos billones de dólares. La operación inyectó 86.200 millones de dólares en las arcas de SpaceX, un récord absoluto que disparó el volumen total de emisiones en Estados Unidos hasta los 251.000 millones de dólares al cierre del primer semestre, según datos de Goldman Sachs. Ese registro supera incluso el boom de 2021. Al 30 de junio, la acción cotizaba en Tradegate a 143 euros (unos 153 dólares), un modesto avance frente al precio de salida.

En contraste con la celebración bursátil, la noticia de la fusión entre Rocket Lab e Iridium sacudió el sector el 29 de junio. Rocket Lab pagará 54 dólares por cada título de Iridium, combinando efectivo y acciones propias, con un cierre previsto para mediados de 2027. Para financiar la transacción, se aseguró un crédito puente de 3.600 millones de dólares de Deutsche Bank y Wells Fargo, pendiente de aprobación regulatoria y de los accionistas. El mercado premió la jugada: las acciones de Iridium saltaron un 25% hasta los 54,59 dólares, mientras que las de Rocket Lab treparon un 16% hasta 97,95 dólares, enviando una señal directa al líder del sector.

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Mientras el foco se centraba en la pugna corporativa, el negocio operativo de SpaceX seguía a pleno rendimiento. El 28 de junio, un cohete Falcon 9 puso en órbita el satélite SXM-11 de SiriusXM. Fue el lanzamiento número 76 del año para el vehículo, y el booster B1085 completó su decimoséptimo vuelo con un aterrizaje exitoso. Aproximadamente el 80% de las misiones de SpaceX en 2026 están dedicadas al despliegue de la constelación Starlink, cuyo negocio de internet satelital generó 11.400 millones de dólares en 2025, el 61% de los ingresos totales de la compañía, con un crecimiento interanual del 48%.

La nueva alianza Rocket Lab-Iridium pone en valor el espectro radioeléctrico, un activo estratégico que también ha sido codiciado por SpaceX. Iridium cuenta con 66 satélites en órbita baja y frecuencias armonizadas en banda L, que dan servicio a más de 2,55 millones de abonados activos. Rocket Lab obtiene así acceso directo al mercado de telefonía móvil satelital, el mismo frente en el que SpaceX invirtió fuertemente en 2025 al comprar frecuencias a EchoStar por 17.000 millones de dólares, y posteriormente otros 2.600 millones en una operación adicional. La economía espacial avanza hacia modelos integrados donde la capacidad de lanzamiento, los satélites y los ingresos recurrentes se combinan en un solo paquete.

De regreso a SpaceX, la compañía ajusta sus mecanismos de gobierno tras la salida a bolsa. El director financiero, Bret Johnsen, ha visto su retribución vinculada a objetivos de EBITDA, y su participación en la empresa está valorada en aproximadamente 1.400 millones de dólares. Los analistas esperan que SpaceX sea incluida próximamente en índices como el Nasdaq-100 y el MSCI World, lo que podría generar flujos pasivos de entre 3.000 y 5.000 millones de dólares. Además, en agosto los empleados podrían vender paquetes de acciones por primera vez, aumentando el free float y mejorando la liquidez del título.

El acuerdo Rocket Lab-Iridium proporciona un punto de referencia concreto para valorar las infraestructuras satelitales. SpaceX deberá demostrar que las economías de escala de Starlink se traducen en crecimiento financiero sostenido; si no lo logra, rivales bien capitalizados como el nuevo gigante integrado podrían cerrar la distancia rápidamente. La carrera espacial acaba de empezar su capítulo bursátil más intenso.

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Laura Fernández Silva

Sobre el autor

Laura Fernández Silva

Analista tecnológica enfocada en innovación digital, comercio electrónico y aplicaciones móviles. Colaboradora habitual en medios especializados del sector tech.

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