Imagen ilustrativa generada por IA
Imagen ilustrativa, generada por IA
Acciones

Nvidia: el 51% que exige a sus clientes chinos y el 2,1% que le resta el mercado

La atención sobre Nvidia se reparte este miércoles entre dos frentes que responden a lógicas distintas. Por un lado, la compañía habría endurecido las condiciones para que sus clientes chinos accedan a capacidad de cómputo a través de proveedores de nube extranjeros. Por otro, sus títulos ceden un 2,1% en un clima de inquietud política tras las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.

Imagen tecnológica

Índice de Contenidos
  1. Una exigencia transmitida de forma verbal
  2. El precedente Oracle-Tencent
  3. La previsión que ya excluye China
  4. Elecciones, valoraciones y hormigón

Una exigencia transmitida de forma verbal

Según el Financial Times, que cita a cinco informantes, Nvidia habría comunicado a sus equipos comerciales y regionales en todo el mundo una directriz: en los futuros contratos, al menos el 51% de los servicios de nube deberá venderse a clientes no chinos. La instrucción se habría transmitido de forma verbal y no afecta a los acuerdos ya vigentes. La empresa no ha confirmado ni desmentido la información.

El reporte deja varias incógnitas abiertas. No se conoce la métrica concreta con la que se medirá ese porcentaje, ni cuándo empezará a aplicarse, ni cómo se controlará su cumplimiento. Por eso no es posible extraer de momento una estimación fiable de eventuales pérdidas de facturación. La distinción entre contratos nuevos y existentes resulta clave: se describe una limitación de negocio futuro, no una resolución en bloque de compromisos en curso.

La búsqueda de clientes podría complicarse para algunos socios. Un proveedor con sede en Singapur señaló al rotativo que, fuera de Estados Unidos, resulta difícil encontrar compradores no chinos. La norma, por tanto, podría recortar el margen de maniobra a la hora de cerrar nuevos acuerdos de nube.

Nvidia ha declarado por su cuenta compromisos de nube por valor de 36.000 millones de dólares con determinados socios de nube para IA, repartidos mayoritariamente a lo largo de seis años. El vínculo económico va más allá de la simple venta de chips.

El precedente Oracle-Tencent

Hasta qué punto la política puede condicionar estas operaciones lo ilustra otro artículo del Financial Times. Oracle habría renunciado a un contrato con Tencent que nunca se confirmó públicamente. Preveía unos 7.000 millones de dólares a lo largo de cinco años y capacidad para hasta 100.000 chips de IA. Tencent habría alquilado esa potencia de cálculo de forma remota en centros de datos del sudeste asiático. Funcionarios estadounidenses habrían planteado sus reservas a Oracle, sin que conste una medida formal de aplicación conocida. En paralelo, las autoridades de Guangdong habrían presionado a Tencent para que recurriera a chips nacionales.

Acciones de Nvidia: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Nvidia - Obtén la respuesta que andabas buscando.

Ni Oracle, ni Tencent, ni la Casa Blanca, ni Nvidia confirmaron estos hechos en el momento de su publicación. La ruptura del contrato no constituye, por tanto, una pérdida de pedidos confirmada para Nvidia. Sí evidencia el riesgo de que proyectos de nube planeados naufraguen entre los intereses de seguridad de Washington y la política tecnológica de Pekín.

La previsión que ya excluye China

Para las cuentas inmediatas hay un matiz decisivo: la previsión de ingresos de Nvidia para el tercer trimestre del ejercicio fiscal 2027 ya excluye las ventas en China de chips de cómputo para centros de datos. La compañía espera 108.000 millones de dólares, con un margen de ±2%. Los resultados se publicarán el 17 de noviembre.

La directriz sobre la nube no puede leerse, por tanto, como un recorte de esa proyección. Su relevancia reside en las condiciones que regirán el negocio futuro con socios internacionales. En la próxima comparecencia, los inversores escucharán con atención cómo enmarca la dirección el alcance de esa posible exigencia, para separar el riesgo político de las restricciones comerciales ya incorporadas a los planes.

Elecciones, valoraciones y hormigón

El descenso del 2,1% responde a otro tipo de inquietud. Según Reuters, los inversores sopesan si un control demócrata del Congreso podría traducirse en normas más estrictas para la inteligencia artificial. Los medios recogen además el temor a que los triunfos electorales demócratas frenen la construcción de centros de datos, con Texas en el punto de mira, y a que las valoraciones de las acciones de IA hayan subido en exceso.

Conviene subrayar que se trata de expectativas, no de regulaciones aprobadas. Un obstáculo político potencial no equivale a una restricción concreta para el negocio de Nvidia. El debate coincide, eso sí, con planes empresariales que apuntan a acelerar el despliegue de infraestructura.

En esa dirección, el 21 de octubre la compañía presentó DSX POD, un diseño de referencia modular para fábricas de IA basado en Vera Rubin. Según la empresa, el despliegue en una ubicación ya preparada podría pasar de seis meses a solo 14 días. La condición —emplazamientos preparados— es esencial: la promesa no cubre la duración completa de un proyecto de centro de datos, de modo que no despeja por sí sola los retrasos de origen político. Los socios deberían entregar las unidades en todo el mundo a comienzos de 2027, según las previsiones de entonces. Nvidia presentó además una plataforma DSX para socios de infraestructura europeos cuya software, según la compañía, puede reducir hasta un 30% el consumo eléctrico con el mismo rendimiento de IA.

Estas iniciativas atacan la velocidad de construcción y la demanda energética. Muestran dónde trabaja Nvidia para resolver los cuellos de botella prácticos, mientras el mercado evalúa posibles trabas regulatorias adicionales. La cita del 17 de noviembre, con la conferencia telefónica sobre el tercer trimestre del ejercicio 2027, servirá para contrastar ambas capas: el riesgo político que rodea el despliegue de infraestructura y la marcha real del negocio.

Nvidia: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Nvidia del 5 de noviembre tiene la respuesta:

Los últimos resultados de Nvidia son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Nvidia. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 5 de noviembre descubrirá exactamente qué hacer.

Nvidia: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!

Miguel Ángel Torres Díaz

Sobre el autor

Miguel Ángel Torres Díaz

Periodista de tecnología especializado en videojuegos, realidad virtual y tendencias de consumo digital. Más de 10 años cubriendo la industria tecnológica española.

Ver todos los artículos →
Subir