Jensen Huang subió al escenario de la conferencia Communacopia+ de Goldman Sachs con un mensaje claro: el ciclo inversor en inteligencia artificial no está tocando techo. El consejero delegado de Nvidia aseguró que el despliegue de infraestructura para IA sigue en una fase embrionaria y que la demanda de proveedores cloud, empresas, fabricantes de dispositivos y las llamadas neoclouds no muestra fisuras. Como dato más llamativo, los sistemas que combinan Grace, Blackwell y NVLink crecen a un ritmo del 27% mes a mes.

La intervención llegó en un momento delicado para el valor. La acción cerró el viernes en 188,22 euros, prácticamente sin cambios respecto a la jornada anterior, pero acumula un descenso del 5,4% en la semana. El máximo de 52 semanas, fijado a mediados de mayo en 202,50 euros, queda ahora un 7,1% por encima. La comparecencia de Huang funcionó, en la práctica, como un intento de despejar las dudas sobre la sostenibilidad de la demanda de IA que parecen haber presionado la cotización en las últimas jornadas.
Un contrato firmado, pero con horizonte lejano
Mientras la cúpula intenta calmar los ánimos en el frente bursátil, la maquinaria corporativa no se detiene. El 2 de septiembre Nvidia suscribió un acuerdo definitivo para adquirir Hugging Face por 12.930 millones de dólares, según consta en una comunicación remitida a la SEC. Conviene no perder de vista un matiz relevante: el cierre de la operación no se espera hasta la primera mitad de 2027. Quien dé el deal por cerrado subestima el recorrido regulatorio y operativo que aún queda por delante.
A esa jugada se suma otra de mayor calado si cabe. Diversos informes apuntan a que el grupo podría actuar como inversor ancla en la salida a bolsa de Anthropic, con un desembolso de hasta 10.000 millones de dólares sobre un volumen objetivo de 100.000 millones y una valoración cercana a los dos billones. Las conversaciones, recogidas por Reuters, Bloomberg y CNBC, se consideran expresamente preliminares. La doble estrategia —herramientas para la propia plataforma de desarrolladores por un lado, participación financiera en uno de los proveedores de modelos más agresivos por otro— dibuja a una compañía que convierte su poder de mercado en asignación de capital en lugar de limitarse a administrarlo.
Movimientos en el capital que admiten otra lectura
En paralelo, las operaciones de directivos han generado titulares. El consejero Mark Stevens se desprendió a comienzos de septiembre, a través de un fondo fiduciario, de unas 822.000 acciones a precios medios ponderados de entre 227,70 y 234,00 dólares, lo que reportó cerca de 235,6 millones por ese solo paquete. El consejero general Timothy Teter vendió además 29.000 títulos a finales de agosto. Y el consejero Tench Coxe donó 500.000 acciones dentro de un plan de trading automatizado diseñado ya en marzo: no responde a una pérdida de confianza repentina, sino a un mecanismo fijado meses atrás.
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Ventas de este tamaño impresionan a primera vista. Ahora bien, en una compañía cuya capitalización supera los 4,5 billones de euros, desinversiones de tres dígitos millonarios por parte de directivos individuales se parecen más a higiene de cartera que a una señal. No hay ahí, más bien, desconfianza del equipo gestor hacia su propio título, sino la necesidad elemental de diversificar un patrimonio tras años de revalorización.
La expansión se ramifica en varias direcciones
El mismo día del discurso de Huang, Nvidia anunció varias alianzas que buscan demostrar la amplitud de su negocio. Junto a socios como Firmus, Sharon AI, IREN, Megaport, ResetData, CDC, NEXTDC y AirTrunk, la empresa prevé levantar en Australia hasta 2027 una infraestructura de IA con capacidad de dos gigavatios. A esto se añade una colaboración con Palantir Technologies para implantar primero en las propias operaciones de Nvidia aplicaciones de IA soberana destinadas a cadenas de suministro críticas. En la feria IBC 2026 presentó además una oferta ampliada bajo la denominación "AI for Media", orientada a broadcasters, operadores deportivos y plataformas globales de streaming. El objetivo es llevar sus aceleradores y plataformas de software a sectores más allá de los clientes tradicionales de centros de datos.
El negocio de consumo tampoco se queda quieto. Según Reuters, Lenovo y Acer lanzarán en octubre los primeros equipos Windows con el chip RTX-Spark, un eslabón más en la estrategia de integrar funciones de IA directamente en los PC. Para septiembre, Nvidia anunció asimismo nuevos títulos para su servicio de streaming GeForce NOW, encabezados por el videojuego de baloncesto NBA 2K27 con una nueva técnica de renderizado denominada DLSS 5.
Los números que sostienen el relato
En el plano fundamental, los datos acompañan. En el segundo trimestre del ejercicio fiscal 2027, los ingresos crecieron un 106% hasta 96.200 millones de dólares, con el negocio de centros de datos aportando por sí solo 89.000 millones y un margen bruto del 75,0%. Para el tercer trimestre, la compañía anticipa una facturación de 108.000 millones, explícitamente sin contabilizar ningún ingreso de centros de datos procedente de China. El cálculo es conservador y deja margen al alza si la situación con el gigante asiático se distiende. La nueva plataforma Vera Rubin ya opera en socios cloud como CoreWeave, Google Cloud, Microsoft Azure, Oracle Cloud Infrastructure y Nebius, y se espera que represente cerca de una quinta parte de los ingresos de centros de datos en el tercer trimestre.
Piper Sandler inició la cobertura del valor el 10 de septiembre con un precio objetivo de 300 dólares y calificación "Overweight". El analista David O'Connor alude a una cuota de mercado del 80% en cómputo para IA y proyecta un crecimiento anual de ingresos del 47% hasta el ejercicio 2030.
El título cotiza actualmente un 1,7% por encima de su media móvil de 50 días, situada en 185,03 euros, lo que sugiere un ánimo constructivo pero alejado de la euforia. El retroceso de las últimas semanas se asemeja más a una pausa que a una reevaluación de fondo, máxime cuando las declaraciones de Huang sobre la demanda no ofrecen indicios de enfriamiento. La incertidumbre real no reside en la trastienda del management, sino en la velocidad con la que cuajarán las apuestas multimillonarias en Hugging Face y Anthropic. Hasta que se resuelvan el cierre de una y la decisión sobre la otra, el valor sigue siendo un pulso entre fundamentales y nerviosismo, y por ahora ganan los primeros.
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