Imagen ilustrativa generada por IA
Imagen ilustrativa, generada por IA
Acciones

El oro aguanta el tipo entre la voracidad asiática y la encrucijada de la Fed

El metal precioso afronta una semana decisiva con el mercado dividido entre dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, la persistente acumulación de reservas por parte de los bancos centrales emergentes, que actúa como un colchón silencioso bajo el precio. Por otro, la creciente probabilidad de que la Reserva Federal suba tipos en su reunión de mediados de mes, un escenario que tradicionalmente resta brillo al activo refugio.

Imagen tecnológica

La cotización del oro ronda los 4.403 dólares por onza al inicio de la sesión del lunes, con un retroceso del 0,6% en la jornada y un descenso acumulado del 1,1% en el conjunto de la semana. El movimiento, sin embargo, se antoja moderado si se observa el horizonte temporal más amplio: el metal acumula una revalorización del 2,6% desde enero y un avance del 24% en los últimos doce meses.

Índice de Contenidos
  1. Pekín y Varsovia marcan el ritmo en el mercado físico
  2. El empleo estadounidense siembra la duda
  3. Entre medias móviles y tensiones geopolíticas

Pekín y Varsovia marcan el ritmo en el mercado físico

El Consejo Mundial del Oro ha contabilizado compras netas de 23 toneladas por parte de las autoridades monetarias durante julio, resultado de 33 toneladas brutas adquiridas y 10 toneladas vendidas. La institución que preside la política monetaria china destacó con diferencia como el comprador más activo del mes, al incorporar 20 toneladas a sus arcas, elevando sus reservas hasta las 2.366 toneladas.

Polonia tampoco quiso perderse la cita y engrosó sus tenencias con 8 toneladas adicionales. Este comportamiento de los bancos centrales de economías emergentes confirma una tendencia estructural que, no obstante, pierde intensidad en comparación con ejercicios anteriores. Las compras acumuladas desde enero ascienden a aproximadamente 130 toneladas, frente a las 160 toneladas registradas en el mismo tramo del año precedente.

Ese apetito institucional funciona como una red de seguridad que amortigua las caídas, si bien no logra neutralizar por completo el nerviosismo que generan las expectativas sobre los tipos de interés en los mercados de derivados.

El empleo estadounidense siembra la duda

El detonante de la reciente presión vendedora hay que buscarlo en el informe de empleo publicado el viernes. La economía estadounidense generó 162.000 nuevos puestos de trabajo, una cifra que casi triplicó las previsiones de los analistas y que ha llevado a los mercados de futuros a descontar una probabilidad cercana al 60% de que la Fed aplique una subida de tipos en septiembre. La tasa de paro se mantuvo estable en el 4,1%, mientras que los salarios por hora avanzaron un 3,1% interanual.

Desde la publicación de ese dato, el oro ha cedido aproximadamente un 0,6%. Las apuestas en los mercados de derivados llegaron a elevar hasta el 66,4% la probabilidad de un incremento de 25 puntos básicos en la reunión de este mes, según el indicador CME FedWatch.

Sin embargo, no todos los actores del mercado interpretan el informe laboral como un cheque en blanco para endurecer la política monetaria. Los estrategas de Goldman Sachs consideran que el dato es "sólido, pero no sobrecalentado": elimina un obstáculo, pero no resulta determinante. La clave, insisten, estará en la inflación subyacente que se conocerá el viernes.

Acciones de Gold: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Gold - Obtén la respuesta que andabas buscando.

Las divergencias entre las grandes firmas de Wall Street son notables. Bank of America proyecta una subida mensual del 0,22% en el índice de precios al consumo subyacente, un nivel que haría plausible el movimiento alcista de tipos. Citi, por su parte, anticipa un avance más contenido del 0,18%, lo que mantendría la tasa interanual por debajo del 2,3%, la más reducida desde abril de 2021.

En este pulso de pronósticos, el gobernador de la Fed, Christopher Waller, emerge como la pieza que puede decantar la balanza. El pasado viernes se mostró partidario de mantener los tipos sin cambios si los datos de inflación de agosto confirman la tendencia a la baja, un escenario que el robusto informe de empleo ha puesto en entredicho.

Para añadir más confusión al panorama, el informe ADP de creación de empleo en el sector privado resultó más débil de lo esperado, sugiriendo una desaceleración del mercado laboral que contradice la lectura del dato oficial. Un rompecabezas que los inversores intentarán resolver con los índices de precios industriales del miércoles y, sobre todo, con el índice de precios al consumo del viernes.

Entre medias móviles y tensiones geopolíticas

El análisis técnico dibuja un escenario de consolidación. El oro cotiza actualmente un 2,7% por debajo de su media de 200 sesiones, aunque se ha despegado ya un 3,6% al alza respecto a las medias de 50 y 100 días. El índice de fuerza relativa, situado en 50,4, refleja un mercado equilibrado, sin señales claras de sobrecompra ni sobreventa.

La horquilla relevante se extiende entre la media de 50 días, en los 4.243,97 dólares, y la de 200 días, en los 4.530,34 dólares, de la que el precio actual se encuentra a un 2,2%. Algunos analistas técnicos ven en este rango la zona de consolidación desde la que podría retomarse la senda alcista hacia los 4.700 dólares, siempre que los datos de inflación no confirmen la necesidad de subir tipos.

El recorrido bajista desde los máximos históricos es considerable: el oro llegó a tocar los 5.598,58 dólares el 29 de enero de 2026, y desde entonces se ha dejado un 21%. Frente al mínimo anual del 8 de septiembre de 2025, en los 3.576,77 dólares, el margen de caída adicional sería del 23%.

En el frente geopolítico, los ataques contra petroleros en el estrecho de Ormuz han elevado la tensión y los precios del crudo, reforzando la demanda de oro como activo refugio. El propio presidente de la Fed, Warsh, aludió al conflicto con Irán para subrayar que aún queda trabajo por hacer en el control de la inflación.

Como contrapeso, la decisión de duplicar a partir del miércoles el programa de recompra de bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo añade presión sobre el mercado de deuda, donde la rentabilidad del bono a diez años roza ya el 4,8%. Un nivel que, de consolidarse, penaliza a un activo sin rendimiento como el oro.

La agenda de esta semana incluye además la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo, cuyas decisiones, aunque centradas en la eurozona, pueden influir en el cruce del dólar y, por extensión, en la cotización del metal precioso. La gran cita, no obstante, llegará el martes y miércoles de la próxima semana con el encuentro de la Fed, que deberá dirimir entre la fortaleza del empleo y la moderación de los precios.

Gold: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Gold del 7 de septiembre tiene la respuesta:

Los últimos resultados de Gold son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Gold. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 7 de septiembre descubrirá exactamente qué hacer.

Gold: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!

Miguel Ángel Torres Díaz

Sobre el autor

Miguel Ángel Torres Díaz

Periodista de tecnología especializado en videojuegos, realidad virtual y tendencias de consumo digital. Más de 10 años cubriendo la industria tecnológica española.

Ver todos los artículos →
Subir