El calendario ha colocado a BYD ante una cita ineludible. El consejo de administración del fabricante chino se reúne este viernes para aprobar las cuentas del primer semestre, y lo hace en un momento en que la compañía exhibe su mejor cara internacional mientras su mercado de origen muestra grietas cada vez más profundas. La sesión del lunes ya dejó un aviso: el título cerró en 10,00 euros, un 1,3% a la baja, con un retroceso acumulado del 6,6% en el año y del 21% en los últimos doce meses.

El motor exterior no se detiene
Las cifras de julio dibujan un panorama dual difícil de ignorar. BYD entregó 419.211 vehículos de nueva energía, un 21,8% más que en el mismo mes del año anterior, encadenando así tres meses consecutivos de crecimiento. El verdadero protagonista fue el negocio foráneo: 179.841 unidades vendidas fuera de China, un récord absoluto que representa un salto del 124,3% interanual y que ya supone cerca del 43% del volumen mensual total.
Ese dinamismo contrasta con la realidad doméstica. Las ventas en China cayeron alrededor de un 9% en julio, hasta aproximadamente 239.370 unidades. En el acumulado de los siete primeros meses, la cifra global alcanza los 2.227.722 vehículos, un 10,54% menos que en el mismo periodo del ejercicio precedente. Para alcanzar el objetivo anual de entre 5,0 y 5,5 millones de unidades, la compañía necesitaría comercializar una media mensual de unos 530.000 vehículos en lo que resta de año, un ritmo que ningún mes ha logrado hasta ahora. Desde el lanzamiento de su primer modelo de nueva energía, BYD ha superado los 17,3 millones de unidades acumuladas.
Una ofensiva de producto sin pausa
Mientras las cifras de ventas dibujan ese doble escenario, la firma no ha dejado de ampliar su catálogo. En el Salón del Automóvil de Chengdu ha abierto los pedidos del Da Han, la nueva berlina de gama alta que liderará la familia Dynasty. Monta una batería de 102 kWh, homologa 1.008 kilómetros de autonomía según el ciclo CLTC y su tecnología de carga rápida promete pasar del 10% al 70% en cinco minutos —alcanzar el 97% requiere nueve—. La versión de tracción total acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y el precio de entrada se sitúa en 249.900 yuanes, con las primeras entregas previstas en las próximas semanas.
La tercera generación del SUV Tang también se ha dejado ver en Chengdu, con hasta 850 kilómetros de autonomía eléctrica y la misma capacidad de carga ultrarrápida. Su lanzamiento está previsto para el cuarto trimestre de 2026, posicionado como el buque insignia de ocho plazas de la gama Dynasty. En paralelo, Zhang Zhuo, responsable comercial de la red Ocean, ha anunciado el Great Seagull, un compacto que se situará entre el Seagull y el Dolphin.
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Europa y Japón también reciben atención. En la British Motor Show se ha presentado el Ti-7, un SUV de siete plazas con mecánica híbrida enchufable DM-p de 408 CV, hasta 74 millas de autonomía eléctrica y un precio de salida de 47.995 libras. En Japón, el kei-car eléctrico Racco, diseñado para calles estrechas, ha superado el millar de pedidos en sus primeras semanas.
El lunar húngaro y el frente de márgenes
No todo son buenas noticias en el frente exterior. La planta de Szeged, concebida como proyecto insignia en el extranjero, retrasa su finalización hasta el cuarto trimestre de 2026, aproximadamente un año más tarde de lo inicialmente previsto. Las causas: denuncias contra subcontratistas por vulneraciones de la legislación laboral y una revisión por parte del Gobierno húngaro de las subvenciones y ventajas fiscales concedidas con anterioridad.
La presión sobre la rentabilidad añade otro motivo de preocupación. El beneficio neto del primer trimestre se desplomó un 55,4% interanual, después de que el resultado de 2025 ya cayera un 19%. La saturación del mercado chino y una guerra de precios cada vez más agresiva explican ese deterioro. Los registros regulatorios revelan además que algunos inversores institucionales han recortado posiciones en vehículos eléctricos vinculados a BYD, mientras UBS incrementaba su participación en Nio durante el segundo trimestre un 56,1%.
La gran pregunta del viernes
El título cotiza un 24% por debajo de su máximo de 52 semanas (13,23 euros), aunque se ha alejado con claridad de los mínimos anuales. Entre la media de 50 sesiones (9,57 euros) y la de 200 (10,46 euros) se mueve un valor que el mercado aún no sabe cómo valorar.
La resolución de este viernes determinará si la expansión internacional —nuevos mercados como Bangladesh, donde Runner Automobiles ha aprobado un acuerdo de licencia técnica y suministro, o el contrato EPC de 2.991 millones de yuanes para el proyecto inmobiliario Aegean Shopping Mall— basta para compensar la debilidad doméstica. Si las cuentas semestrales confirman que las ventas exteriores al menos mitigan la erosión de márgenes en China, la tesis de la diversificación ganará enteros. Si, por el contrario, el deterioro se acentúa, la distancia respecto al máximo anual podría ampliarse. La compañía también ha anunciado que presentará un robot humanoide en agosto durante su evento Di Space, un movimiento que subraya su ambición de no limitarse al automóvil.
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