La transición de la fase de construcción a la producción industrial suele ser el tramo más delicado para cualquier compañía minera, y Almonty lo está comprobando en tiempo real. Su mina surcoreana de Sangdong ya genera concentrado de wolframio, pero el mercado sigue midiendo cada paso con lupa. Este viernes, el valor sumó un 2,7% hasta los 10,61 euros, un avance que se produjo sin ningún comunicado corporativo de por medio y que se enmarca en la evaluación que hacen los inversores de los últimos hitos operativos.

De la certificación al turno ampliado
El hito administrativo llegó el 21 de septiembre, cuando la planta de procesamiento y las instalaciones de trituración obtuvieron la certificación definitiva de funcionamiento. Esa validación regulatoria autorizó formalmente tanto la explotación comercial como la venta de concentrado de wolframio. Poco después, en la carta a accionistas del consejero delegado Lewis Black, la empresa confirmó la producción de los primeros sacos de concentrado, con la molienda operando siete días a la semana durante trece horas diarias.
El propio Black ofreció un nuevo balance el miércoles durante el vigésimo International Investment Forum: la planta ha extendido su actividad hasta unas dieciséis horas al día. El siguiente escalón ya tiene fecha, puesto que la primera carga marítima de concentrado está reservada para el 24 de octubre.
Acciones de Almonty: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Almonty - Obtén la respuesta que andabas buscando.
Un proyecto pensado para fuera de China
Mientras se consolida esta primera fase, el equipo directivo trabaja en paralelo en la denominada Fase II, orientada a articular una estrategia de suministro de wolframio dirigida a los mercados occidentales. La lógica es clara: se trata de un metal industrial presente en multitud de tecnologías críticas cuya oferta mundial está fuertemente concentrada, de modo que el objetivo pasa por levantar capacidad independiente al margen de los países productores dominantes.
Ese interés estratégico por fuentes alternativas sostiene el interés de los inversores, aunque la recta final hacia el primer envío comercial invita a sopesar cada detalle con cautela. El propio sector reconoce que cada arranque exige ajustes técnicos en molinos y plantas de tratamiento, y que la pregunta recurrente es cuánto tarda una instalación recién puesta en marcha en alcanzar una operación estable y continua.
Un frente judicial cerrado
En el plano extraoperativo, la compañía zanjó el 2 de octubre una disputa legal. Tras un acuerdo, Pure Tungsten publicó una rectificación relativa a Tiger Kim en la que precisaba que este nunca ocupó cargo alguno en la dirección, el consejo de administración ni el órgano de supervisión de Almonty. Su labor como contratista independiente había concluido ya en 2015. Con esta aclaración queda despejada una cuestión que había generado confusión y que, a efectos de valoración, carece ya de relevancia.
La prueba de fuego, en el mar
Pese a las oscilaciones de las últimas semanas, el título acumula una revalorización del 34% desde el inicio del año. Los próximos compases servirán para verificar si la compañía cumple con el calendario de embarque previsto y si logra elevar la utilización de sus instalaciones de procesamiento según lo planeado. Hasta que los buques zarpen, la volatilidad seguirá siendo la tónica dominante para los accionistas: la producción ya está en marcha, pero el verdadero examen en los mercados de materias primas no ha hecho más que empezar.
Almonty: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Almonty del 10 de octubre tiene la respuesta:
Los últimos resultados de Almonty son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Almonty. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 10 de octubre descubrirá exactamente qué hacer.
Almonty: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
