La acción de BYD cerró la sesión europea del viernes con un avance del 4,2%, hasta situarse en 8,65 euros, en una jornada marcada por la apertura de las reservas del que aspira a ser su próximo superventas y por la confirmación de un nuevo enclave productivo fuera de China. El fabricante chino de vehículos eléctricos abrió ayer los libros de pedidos de la segunda generación del Seagull, bautizada comercialmente como Great Seagull, que llegará al mercado local antes de que termine el año.

Un urbano que crece en tamaño y potencia
El rediseño del modelo más popular de la firma con sede en Shenzhen no es cosmético. Según los datos del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT), el nuevo vehículo alcanza los 4.205 milímetros de longitud y ofrece una distancia entre ejes de 2.650 milímetros. La cifra supone un incremento de 425 milímetros en sus dimensiones exteriores y de 150 milímetros en la batalla respecto a la versión precedente.
Bajo el capó, la marca sustituye el motor de 55 kilovatios por una unidad de 95 kilovatios que transmite la fuerza al eje trasero. La alimentación corre a cargo de baterías de litio-ferrofosfato fabricadas por FinDreams, filial del grupo, con capacidades de 29,99 y 39,23 kilovatios hora. Como opción, el utilitario podrá incorporar un sensor LiDAR en el techo.
La apuesta por el segmento de volumen no es casual. La generación anterior del Seagull acumuló más de 212.000 unidades matriculadas en todo el mundo hasta agosto, lo que lo convirtió en uno de los eléctricos puros más vendidos del planeta. La compañía no desveló precios ni fecha exacta de lanzamiento durante la apertura de reservas.
Pakistán, sexta factoría exterior
En paralelo a la renovación de su catálogo, BYD sigue tejiendo su red industrial allende las fronteras chinas. El vicepresidente Liu Xueliang anunció ayer que la planta de ensamblaje prevista en Pakistán arrancará en la segunda mitad de 2026 con una capacidad inicial de 25.000 vehículos anuales, ampliable hasta las 50.000 unidades. Se trata del sexto centro de producción del grupo fuera de China y dará empleo directo a más de 1.100 personas.
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La firma negocia además con su socio local Mega Motor Company el despliegue de una infraestructura de carga ultrarrápida basada en la nueva generación de su batería Blade. Para dar salida a ese creciente volumen de vehículos, la empresa ha encargado diez buques transportadores adicionales a China Merchants Industry, cada uno con capacidad para 9.200 automóviles estándar. Con estas incorporaciones, su flota propia alcanzará los 18 cargueros en 2029.
El mercado exterior sostiene el relato inversor
La relevancia de la expansión internacional queda patente en las cifras. Durante septiembre, BYD colocó 463.561 vehículos de nueva energía, de los cuales 179.877 correspondieron a turismos y pickups vendidos fuera de China. El dato equivale a un salto del 153,9% respecto al mismo mes del ejercicio anterior. Ese dinamismo exterior actúa como amortiguador frente a un mercado doméstico lastrado por la competencia feroz y la presión sobre los precios.
Los analistas siguen respaldando el valor. SDIC Securities International reafirmó hoy su recomendación de compra con un precio objetivo de 103,6 dólares de Hong Kong, apelando a unas perspectivas de crecimiento todavía sólidas. La capitalización bursátil del fabricante ronda los 75.720 millones de euros.
Un rebote con matices técnicos
El repunte del 4,2% se produjo al calor de una recuperación más amplia del sector automovilístico en la bolsa de Hong Kong, después de que los títulos de los fabricantes chinos encadenaran dos sesiones consecutivas de ventas. Según distintos medios, el movimiento respondió principalmente a una corrección técnica tras las caídas previas. Los temores sobre una demanda floja durante la temporada alta y la incertidumbre comercial entre China y la Unión Europea habían enfriado el ánimo de los inversores, aunque cada vez más operadores consideran que buena parte de esos riesgos ya está descontada en los precios actuales.
Con todo, el balance anual del valor sigue en terreno negativo, con un descenso del 19% desde el cambio de año. La defensa del mínimo de 52 semanas, fijado en 8,03 euros, se antoja clave para mantener viva la posibilidad de una formación de suelo. Si la mejora del sector se consolida, el título podría ir ganando estabilidad de forma paulatina; si la confianza se agrieta y el precio pierde ese soporte, la tendencia bajista previa podría reanudarse.
El siguiente catalizador tangible será la puesta de largo oficial del Great Seagull. Cuando la compañía detalle su estructura de precios y el calendario de entregas, el mercado dispondrá de elementos para evaluar el margen futuro del modelo y su posición competitiva en el segmento de volumen. Las cifras mensuales de matriculaciones de los próximos meses terminarán de aclarar si la historia de crecimiento internacional de BYD se mantiene intacta.
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