Nvidia: el pulso entre los 81.600 millones de ingresos y el fantasma de la financiación circular
Acciones

Nvidia: el pulso entre los 81.600 millones de ingresos y el fantasma de la financiación circular

La cotización de Nvidia recupera algo de aire tras una semana convulsa. Este viernes, el fabricante de chips avanza un 1,77% hasta los 172,30 euros, después de que en la jornada previa ya rebotara un 1,93% hasta los 169,30 euros. Pese al respiro, el título sigue un 14,91% por debajo de su máximo de 52 semanas —los 202,50 euros alcanzados el 14 de mayo—, y en el cómputo semanal acumula un descenso del 6,99%. La distancia respecto a esos niveles refleja la huella que ha dejado la reciente ola vendedora, alimentada por los temores a un exceso de capacidad y a los riesgos financieros que rodean al sector de la inteligencia artificial.

Imagen tecnológica

Índice de Contenidos
  1. Un trimestre récord que contrasta con la presión bursátil
  2. El debate analítico: entre la escasez real y la sobrecapacidad futura
  3. La sombra de la financiación circular
  4. China: un mercado que no termina de despegar
  5. Lectura técnica: dañada, pero no rota

Un trimestre récord que contrasta con la presión bursátil

La debilidad reciente del precio contrasta de forma llamativa con las cifras de negocio. En el primer trimestre del ejercicio fiscal 2027, Nvidia registró unos ingresos de 81.600 millones de dólares, un 85% más que en el mismo periodo del año anterior. El segmento de centros de datos aportó 75.200 millones, con un crecimiento del 92%. El beneficio por acción se situó en 1,87 dólares, superando con claridad los 1,76 dólares que esperaba el consenso. Para el trimestre en curso, la compañía ha anticipado unas ventas de aproximadamente 91.000 millones de dólares.

La dirección ha acompañado estos resultados con una generosa devolución de capital a los accionistas: un programa de recompra de acciones por valor de 80.000 millones de dólares y un dividendo trimestral de 0,25 dólares por título. La próxima cita con los inversores está fijada para el 26 de agosto, cuando se presentarán las cuentas del segundo trimestre — una fecha que, dado el clima de nerviosismo actual, promete concentrar todas las miradas.

El debate analítico: entre la escasez real y la sobrecapacidad futura

Las opiniones sobre el valor no podrían estar más divididas. Chris Caso, analista de Wolfe Research, sostiene que el mercado de chips para IA no está limitado por la demanda, sino por la capacidad de producción: las líneas de fabricación de TSMC operan prácticamente a plena ocupación. Según su lectura, un exceso de oferta no sería plausible antes de 2028, lo que reforzaría el poder de fijación de precios de los grandes fabricantes.

En el extremo más optimista se sitúa Tristan Gerra, de Baird, que ve un margen de revalorización considerable frente al cierre de Wall Street de finales de julio. Zacks Research, por su parte, ha elevado la recomendación a "Strong Buy". El consenso de los analistas sitúa el precio objetivo en torno a los 300 dólares, respaldado por una amplia mayoría de recomendaciones de compra entre las firmas que cubren el valor. Otras estimaciones, más conservadoras, apuntan a un objetivo medio de 262,76 euros, lo que todavía implicaría un potencial alcista superior al 55% desde los niveles actuales.

No todo son halagos. Durante el último trimestre, los insiders vendieron acciones por valor de 410,6 millones de dólares sin que se registrara ni una sola compra. El inversor Michael Burry, conocido por sus apuestas contrarias, habría construido una posición corta contra el valor. Las instituciones mantienen alrededor del 65% de las acciones en circulación, incluidas algunas nuevas posiciones de menor tamaño tomadas en los últimos meses.

La sombra de la financiación circular

El mayor lastre para la cotización no procede ni de Pekín ni de la competencia directa, sino de la preocupación por las denominadas estructuras de financiación circular. Según diversas informaciones, Nvidia negocia una garantía de financiación de hasta 250.000 millones de dólares para que OpenAI pueda alquilar capacidad de centros de datos en un proyecto estadounidense, dentro de un volumen total de inversión que podría alcanzar los 500.000 millones.

Acciones de Nvidia: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Nvidia - Obtén la respuesta que andabas buscando.

El patrón resulta incómodo: un proveedor que, en la práctica, financia su propia demanda. En una única sesión, la acción llegó a desplomarse casi un 5% por esta razón, arrastrando a todo el sector de semiconductores. Apple aprovechó el envite para superar a Nvidia y convertirse en la empresa más valiosa del mundo. Los críticos advierten de que, si los rendimientos esperados de las inversiones en IA no se materializan, estas estructuras podrían revelar su fragilidad.

Eso no implica que el despliegue de la IA sea una ficción, pero sí obliga a examinar las carteras de pedidos con una lupa mucho más exigente de lo que el mercado ha hecho hasta ahora. La clave estará en los próximos resultados de los grandes proveedores de servicios en la nube — Microsoft, Meta, Amazon y Alphabet —, cuyas cifras revelarán si el gasto en infraestructura de IA continúa con la misma intensidad. El precedente de Alphabet, cuyos títulos se hundieron tras elevar su previsión de inversión, demuestra lo sensible que está el mercado a cualquier señal de aumento del gasto.

China: un mercado que no termina de despegar

En el frente exportador, las noticias oscilan entre la esperanza y la decepción. El responsable comercial Jeffrey Kessler declaró ante el Congreso que los envíos del chip H200, pese a las licencias aprobadas por valor de 10.000 millones de dólares, siguen siendo testimoniales. Las tecnológicas chinas han pedido más de dos millones de unidades del H200 para 2026, pero el inventario total de Nvidia ronda las 700.000 unidades. La brecha evidencia que, sobre el papel, existe una demanda enorme que Washington no deja fluir.

Mientras tanto, el reloj de la competencia corre en Pekín. El Ascend 950PR de Huawei, el chip de IA más avanzado de China, lleva casi cuatro meses en producción en serie, con envíos comerciales desde marzo. Para los inversores, China debería tratarse como una opción de compra adicional, no como un pilar central de la tesis de inversión. Cualquier volumen extra es bienvenido, pero nadie debería contar con un retorno rápido al entorno del 13% de ingresos que la región aportaba anteriormente.

Lectura técnica: dañada, pero no rota

Los indicadores técnicos dibujan un panorama mixto. El RSI, en 41,6, apunta hacia territorio de sobreventa sin alcanzar extremos. La volatilidad anualizada, cercana al 37%, refleja el nerviosismo imperante. Sin embargo, el título cotiza aún un 1,79% por encima de su media de 200 días, situada en 166,33 euros, un nivel que este año ha actuado como soporte en repetidas ocasiones. El colchón del 21,12% sobre el mínimo de 52 semanas —139,78 euros— desaconseja interpretar la caída como un colapso inminente del ciclo inversor en IA. Más bien parece una recalibración de los riesgos a corto plazo.

A ello se suman otros frentes abiertos. Las autoridades chinas acusan a Nvidia de vulnerar la legislación antimonopolio en relación con la antigua adquisición de Mellanox, un contencioso que añade riesgo político a una valoración que ya descuenta la exposición al gigante asiático. En paralelo, la compañía ha anunciado una alianza estratégica a largo plazo con Safe Superintelligence, la firma dirigida por Ilya Sutskever dedicada a la investigación de la superinteligencia segura, con inversión incluida y acceso a la plataforma Vera Rubin. Jensen Huang, consejero delegado, ha reiterado además sus planes de fabricación de servidores en Estados Unidos por valor de 500.000 millones de dólares en cuatro años, con chips Blackwell procedentes de la planta de TSMC en Phoenix y nuevas factorías de supercomputadores en Texas.

La combinación de fundamentales sólidos, soporte técnico en la media de 200 sesiones y un amplio margen hasta los precios objetivo sugiere que el reciente retroceso responde más a una corrección de valoración que al inicio de un declive estructural. Pero la carga de la prueba recae ahora sobre Nvidia: deberá demostrar que su demanda es real, transparente y no depende de artificios financieros.

Nvidia: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Nvidia del 31 de julio tiene la respuesta:

Los últimos resultados de Nvidia son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Nvidia. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 31 de julio descubrirá exactamente qué hacer.

Nvidia: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!

Laura Fernández Silva

Sobre el autor

Laura Fernández Silva

Analista tecnológica enfocada en innovación digital, comercio electrónico y aplicaciones móviles. Colaboradora habitual en medios especializados del sector tech.

Ver todos los artículos →
Subir