La compañía iRobot ha culminado su proceso de reestructuración bajo el Capítulo 11 de la ley estadounidense, lo que ha resultado en su salida definitiva del mercado bursátil. El eje de la operación, avalada por un tribunal, ha sido la venta de sus activos operativos a su socio chino, Shenzhen PICEA Robotics. Para los inversores en acciones, la consecuencia es directa: todas las acciones ordinarias en circulación han sido canceladas y extinguidas.

Claves del proceso:
- Presentación del Capítulo 11: mediados de diciembre de 2025
- Reestructuración efectiva: finales de enero (con confirmación judicial)
- Situación para el accionista: Cancelación total de las acciones antiguas
- Propietario actual: Shenzhen PICEA Robotics Co., anteriormente proveedor clave y acreedor.
Un camino marcado por el fracaso de la operación con Amazon
Los acontecimientos recientes tienen un antecedente claro. La empresa arrastraba dificultades desde que, a principios de 2024, se truncó su venta a Amazon por un valor de 1.700 millones de dólares. La oposición regulatoria de la Unión Europea llevó a ambas partes a cancelar el acuerdo de mutuo acuerdo.
Tras este revés, iRobot anunció un ambicioso plan de reestructuración que incluía recortes de personal para reducir costes. No obstante, la intensa presión competitiva, especialmente por parte de fabricantes con precios más bajos, continuó socavando su estabilidad financiera, conduciéndola finalmente a solicitar la protección por bancarrota.
Acciones de iRobot: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de iRobot - Obtén la respuesta que andabas buscando.
Una reestructuración "pre-empaquetada" y rápida
Frente a esta situación, la empresa optó por un plan de reorganización "pre-empaquetado" o pre-packaged, es decir, negociado con antelación con sus principales acreedores. Un juez de insolvencias en Delaware, Estados Unidos, dio su aprobación al plan de venta, que contaba con un amplio respaldo por parte de los tenedores de deuda.
El procedimiento, supervisado judicialmente, se cerró a finales de enero. La transacción clave fue la adquisición del negocio operativo por parte de Shenzhen PICEA Robotics. Esta firma, que ya era un proveedor fundamental y un acreedor de iRobot, se convierte ahora en su propietaria. El objetivo declarado es aliviar el balance de la compañía y garantizar su continuidad bajo una nueva estructura.
Posibles implicaciones regulatorias y futuro privado
La naturaleza de la operación podría atraer una revisión adicional por motivos de seguridad nacional. Según consta en documentos judiciales, la adquisición por parte de PICEA Robotics podría ser sometida a escrutinio por el Committee on Foreign Investment in the United States (CFIUS). Este comité evalúa los riesgos para la seguridad nacional en las inversiones extranjeras, una consideración relevante dado que los dispositivos Roomba recopilan datos espaciales y generan mapas de los hogares.
Con la reestructuración completada, iRobot opera ahora como una empresa privada. El capital de los antiguos accionistas ha sido eliminado, mientras la compañía intenta seguir adelante con una estructura financiera renovada.
iRobot: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de iRobot del 5 de febrero tiene la respuesta:
Los últimos resultados de iRobot son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de iRobot. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 5 de febrero descubrirá exactamente qué hacer.
iRobot: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
