La expansión industrial de BYD en Europa gana un nuevo capítulo. La compañía china de vehículos eléctricos evalúa Francia como posible sede de una de las dos plantas de producción adicionales que pretende levantar en el continente, según declaraciones de la vicepresidenta ejecutiva Stella Li recogidas por Reuters. La noticia, sin embargo, apenas alteró el rumbo del valor: la acción cedió un 0,5% hasta 8,61 euros en la sesión en que trascendió la información.

El anuncio llega en un momento de reconfiguración estratégica para el fabricante. El mismo jueves, Li había señalado la geopolítica como el mayor obstáculo para su crecimiento internacional y confirmó que la firma aparca por ahora la venta de turismos en Estados Unidos. A ese frente se suma la incertidumbre regulatoria europea, aunque la empresa no ha desvelado detalles concretos sobre cómo se materializaría un eventual acuerdo.
La segunda generación del Blade marca la hoja de ruta
En paralelo a la búsqueda de suelo europeo, BYD trabaja contrarreloj para ampliar la capacidad productiva de la segunda generación de su batería Blade. La compañía trasladó a los inversores que la cartera de pedidos de modelos con carga rápida se mantiene elevada y que la prioridad del equipo directivo pasa por garantizar el suministro. La ofensiva de producto en su mercado doméstico avanza al mismo ritmo: la firma abrió en China las reservas de la segunda generación del urbano Seagull, cuyo lanzamiento oficial está previsto para el cuarto trimestre.
Acciones de BYD: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de BYD - Obtén la respuesta que andabas buscando.
Ese mismo trimestre marcará también la puesta de largo de otro modelo en el mercado chino, dentro de una estrategia que combina nuevas generaciones de vehículos con plantas fuera de Asia para blindar su posición comercial frente a los vientos en contra de la geopolítica.
Un septiembre de doble lectura
Los números respaldan el empuje operativo. El 1 de octubre, el grupo informó de un volumen global de 463.561 vehículos entregados en septiembre de 2026, un 17,0% más que en el mismo mes del año anterior. El apartado exterior brilla con más fuerza: los envíos de turismos y pick-ups se dispararon un 153,9% interanual.
El mercado, no obstante, ya descuenta parte del deterioro. Según diversos medios, la debilidad de las ventas en plena temporada alta y la persistente tensión comercial entre China y la Unión Europea figuran entre los factores asumidos por los inversores. A ello se añade el golpe que podría asestar el entendimiento alcanzado entre Bruselas y Pekín en materia de híbridos. El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, confirmó el pacto, que podría recortar más de la mitad las exportaciones chinas de vehículos híbridos al bloque comunitario, con consecuencias directas para la estrategia de híbridos enchufables de BYD en Europa.
El saldo bursátil del viernes fue positivo: el título repuntó un 4,2% hasta cerrar en 8,65 euros, impulsado por la recuperación de los valores automovilísticos cotizados en Hong Kong tras las caídas precedentes. Pese al rebote, la acción sigue un 30% por debajo de su máximo de 52 semanas, fijado en 12,30 euros. La cotización refleja así el pulso entre un crecimiento volumétrico sólido y unas barreras regulatorias que no dejan de crecer en el negocio internacional.
BYD: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de BYD del 12 de octubre tiene la respuesta:
Los últimos resultados de BYD son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de BYD. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 12 de octubre descubrirá exactamente qué hacer.
BYD: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
