El fabricante chino de vehículos eléctricos ha dado un golpe sobre la mesa en Japón. BYD presentó el martes el Racco, un kei-car —esos diminutos utilitarios que copan casi el 40% de las ventas de automóviles nuevos en el país nipón— con el que pretende disputar el dominio de Toyota, Honda y Nissan en su propio feudo. El movimiento no es menor: se trata de un segmento donde los fabricantes locales han reinado sin oposición durante décadas.

El precio de salida del Racco se sitúa en 2,145 millones de yenes, unos 13.100 dólares al cambio. Tras aplicar una subvención estatal de 150.000 yenes, la versión de acceso queda por debajo de los 2 millones de yenes. La autonomía alcanza los 210 kilómetros según el ciclo WLTC. Para ponerlo en contexto, el Nissan Sakura, el eléctrico más vendido de Japón, cuesta aproximadamente 2,44 millones de yenes y apenas recorre 180 kilómetros por carga. BYD no solo rebaja el precio del líder local, sino que además ofrece un mayor radio de acción.
La estrategia comercial incluye un despliegue cuidadosamente orquestado. La compañía planea abrir pequeños espacios de exposición con uno o dos modelos en ciudades regionales de menos de 500.000 habitantes. El objetivo es conquistar el Japón rural, donde la demanda de minieléctricos es especialmente intensa. El Racco no es el primer asalto de BYD al mercado japonés: la empresa aterrizó en 2022, lanzó el Atto 3 en enero de 2023 y este mismo año anunció dos híbridos más, el Atto 2 y el Seal 6, como parte de una gama prevista de ocho modelos.
Europa, el contrapeso que sostiene a la acción
Mientras la ofensiva japonesa acapara titulares, el verdadero motor de la recuperación bursátil de BYD se encuentra al otro lado del mundo. Las matriculaciones del grupo en la Unión Europea se dispararon un 168% durante el primer semestre, hasta superar las 130.000 unidades. Ese dinamismo contrasta con la debilidad del mercado chino, donde BYD mantiene el liderazgo pero sufre la presión de decenas de competidores que libran una guerra de precios sin cuartel.
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La cotización refleja ese tira y afloja. El martes, la acción cerró en 10,13 euros, con una subida del 2,08% en la jornada. En los últimos 30 días, el avance acumulado alcanza el 23,05%, una recuperación notable tras un ejercicio complicado. Sin embargo, el valor sigue un 28,94% por debajo de su máximo de 52 semanas, los 14,25 euros alcanzados en julio de 2025. En lo que va de año, el saldo sigue siendo negativo, con un descenso del 5,41%.
La divergencia con Tesla resulta reveladora. Mientras BYD se revalorizaba cerca de un 22% en el último mes, el fabricante estadounidense perdía alrededor de un 23% en el mismo periodo. Ambas compañías navegan en el mismo entorno adverso —la demanda global de eléctricos se resiente, con caídas del 20% en EE.UU. y del 13% en China durante el primer semestre— pero los inversores las perciben de forma muy distinta. Tesla domina el mercado estadounidense, pero el temor a que una rebaja arancelaria permita la entrada de modelos chinos más baratos lastra su valoración. Además, las promesas incumplidas de Elon Musk en inteligencia artificial y robótica erosionan la confianza de los accionistas. BYD, en cambio, ofrece un negocio más comprensible: es, ante todo, un fabricante de automóviles.
El pulso entre la expansión y los márgenes
El principal desafío para BYD reside en conciliar su crecimiento internacional con la presión sobre los márgenes que genera la guerra de precios en China. La volatilidad a 30 días anualizada supera el 40%, lo que da cuenta de la tensión que soporta el valor. El mercado estadounidense permanece vedado por los aranceles, lo que convierte a Europa y ahora a Japón en los escenarios clave para sostener el impulso.
Los próximos meses serán decisivos para determinar si el Racco logra arañar cuota de mercado a los kei-cars japoneses y si el ritmo de crecimiento europeo se mantiene en el segundo semestre. Las incertidumbres regulatorias en la Unión Europea y el enquistado pulso de precios en el gigante asiático seguirán marcando el paso de una acción que, pese a su reciente rally, aún tiene mucho terreno que recuperar.
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