La estrategia de BYD para sostener su expansión global ya no se juega solo en las cadenas de montaje. Mientras la compañía china negocia con Bruselas un entendimiento que limite la entrada de híbridos y enchufables en Europa durante los próximos cuatro años, su atención se desplaza también hacia el Cono Sur: según confirmó el ministro de Exteriores argentino, Pablo Quirno, el fabricante evalúa inversiones concretas en la cadena de valor del litio de ese país.

Las conversaciones con Argentina apuntan a la instalación de capacidad productiva local para baterías y al desarrollo de sistemas de almacenamiento energético. Ni el importe de una eventual inversión, ni la ubicación exacta, ni un calendario definido han trascendido por el momento. La maniobra encaja en el esfuerzo del grupo por asegurarse eslabones críticos de la producción de baterías, un terreno donde la competencia por recursos se ha vuelto tan decisiva como la propia venta de vehículos.
Ese afán por controlar la cadena de suministro convive con un panorama comercial cada vez más intrincado. La vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li, señaló en declaraciones recogidas por Reuters que las tensiones geopolíticas constituyen hoy el mayor obstáculo para el despliegue internacional de la empresa. En ese contexto, Li descartó por ahora la venta de turismos en Estados Unidos, un mercado que queda fuera de sus planes inmediatos.
Un acuerdo con la UE que condiciona el negocio europeo
El frente europeo avanza en paralelo. Bruselas y Pekín habrían alcanzado un entendimiento para moderar la exportación de vehículos híbridos y híbridos enchufables chinos hacia el bloque comunitario, según informó Reuters el 9 de octubre. El pacto, cuyos detalles no han sido desvelados, podría recortar las importaciones en varios millones de unidades a lo largo de cuatro años. Para BYD el asunto es sensible, ya que los sistemas de propulsión parcialmente electrificados ocupan un lugar relevante en su negocio exterior.
Con ese telón de fondo, la compañía reorienta su estrategia de distribución en el Viejo Continente hacia la producción local y los modelos totalmente eléctricos, una vía para sortear futuras barreras arancelarias. La apuesta tecnológica busca, además, disipar las dudas de los clientes sobre autonomía y tiempos de recarga. Buena muestra de ello es el ATTO 8, presentado en el Salón del Automóvil de París: un vehículo cien por cien eléctrico con sistema de carga rápida que, según la marca, permite pasar del 10 al 97 por ciento de batería en nueve minutos. Su llegada a los mercados europeos está prevista para el primer trimestre de 2027.
Acciones de BYD: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de BYD - Obtén la respuesta que andabas buscando.
A la ofensiva de producto se suma la construcción de estructuras fabriles en ultramar. La filial BYD Malaysia firmó ayer un memorando de entendimiento con Inokom Corporation para que esta última se encargue del montaje de vehículos semidesmontados. Las partes no precisaron qué modelos ni cuándo arrancará la producción.
Cifras récord y un consejo a la vista
Pese al ruido regulatorio, la maquinaria comercial no pierde fuelle. En septiembre de 2026, el grupo colocó 463.561 vehículos de propulsión alternativa en todo el mundo, un 17,0 por ciento más que un año antes. El negocio se apoya casi por completo en la electrificación: 456.713 unidades correspondieron a turismos y 6.848 a vehículos comerciales con motorizaciones alternativas.
Los inversores institucionales, entretanto, han ajustado posiciones. Datos de la Bolsa de Hong Kong reflejan que el gestor de activos BlackRock redujo su participación en las acciones H de la compañía del 7,10 al 6,90 por ciento.
La próxima cita relevante llega a finales de mes. BYD ha convocado para el 29 de octubre de 2026 una reunión de su consejo de administración en la que se examinarán y aprobarán las cuentas no auditadas del tercer trimestre y del conjunto de los nueve primeros meses hasta el cierre de septiembre.
En el parqué, el valor intenta recomponerse. La acción sube hoy un 0,6 por ciento hasta 8,34 euros, aunque tras los descensos de los últimos meses se mantiene a apenas un 3,8 por ciento de su mínimo de 52 semanas. La sesión previa había cerrado en 8,35 euros, con una caída acumulada del 22 por ciento desde que arrancó el año y un 4,0 por ciento por encima de ese suelo anual.
BYD: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de BYD del 16 de octubre tiene la respuesta:
Los últimos resultados de BYD son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de BYD. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 16 de octubre descubrirá exactamente qué hacer.
BYD: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
