El relevo en la cúpula de BioNTech no podía llegar en un momento más delicado. La biotecnológica de Maguncia ha presentado unas cuentas del segundo trimestre que evidencian el desplome del negocio de vacunas contra la COVID-19, con una facturación de 105,6 millones de euros, un 59,4% menos que los 260,8 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. El resultado neto arrojó pérdidas de 820,8 millones de euros, equivalentes a 3,24 euros por acción.

La compañía ha aprovechado la publicación de los resultados para ajustar a la baja sus previsiones para el conjunto de 2026. La nueva horquilla de ingresos se sitúa entre 1.600 y 1.900 millones de euros, frente a los 2.000 a 2.300 millones que se habían comunicado previamente. La caída de la demanda del suero anticovid y el retraso en el cobro de determinados hitos de colaboración explican, según la propia empresa, esta revisión.
Un traspaso de poderes en plena tormenta
El consejo de supervisión ha confirmado que Guido Oelkers, hasta ahora al frente de Sobi, asumirá el cargo de consejero delegado a más tardar el 1 de febrero de 2027. Sustituirá a Uğur Şahin, cofundador y máximo responsable desde la creación de la firma. El anuncio, que coincide con el peor trimestre desde que se desvaneció el ciclo extraordinario de la pandemia, eleva la presión sobre el ejecutivo entrante, aunque por el momento no se han desvelado detalles sobre la estrategia que piensa impulsar.
Pese a los números rojos, la posición de liquidez sigue siendo el principal activo defensivo. La caja al cierre del trimestre alcanzaba los 16.600 millones de euros, una cifra que se verá reforzada por un pago previsto de 613 millones de euros procedente de Bristol Myers Squibb. Además, el programa de recompra de acciones avanza: de los 1.000 millones de dólares autorizados, la compañía ya ha destinado 151,6 millones de dólares a la adquisición de 1.693.056 American Depositary Shares.
El mercado mira más allá de las cifras
La reacción bursátil contradice la lectura puramente contable. El viernes, el título cerró en 80,90 euros, con una subida del 2,34%, y acumula un avance semanal del 2,93%. El mercado parece otorgar más peso al relevo en la dirección y a la inyección de BMS que al deterioro operativo. Aun así, la cotización permanece un 23,53% por debajo del máximo de 52 semanas de 105,80 euros alcanzado en enero, y un 3,83% bajo su media móvil de 200 días. La capitalización bursátil se sitúa en 20.270 millones de euros.
Acciones de BioNTech: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de BioNTech - Obtén la respuesta que andabas buscando.
Los analistas han tenido que rehacer sus modelos tras la publicación de resultados. Las estimaciones de consenso para los ingresos anuales se han rebajado alrededor de un 14%, hasta los 1.860 millones de euros, mientras que la previsión de pérdida por acción se ha ampliado a 5,45 euros.
Señales contradictorias entre la cúpula y la base accionarial
Los movimientos alrededor del capital ofrecen un retrato complejo. Por un lado, el director de operaciones, Sierk Poetting, vendió 50.000 acciones por aproximadamente 5,5 millones de dólares mediante un plan de negociación previamente establecido, una operación que tuvo lugar poco después de la presentación de cuentas. Por otro, la entidad Bank of New York Mellon redujo su participación en el primer trimestre en un 64,6%, deshaciéndose de la mayor parte de su posición.
Mientras tanto, la compañía continúa recomprando sus propios títulos, un gesto que contrasta con la desinversión de algunos accionistas relevantes. La volatilidad anualizada a 30 días, del 24,17%, refleja el grado de incertidumbre que envuelve al valor.
La oncología, el salvavidas a medio plazo
Más allá de los números trimestrales, BioNTech insiste en los avances de su cartera oncológica. La firma cuenta con 14 estudios de registro en curso en terapia contra el cáncer, cinco de ellos centrados en Pumitamig, su candidato más prometedor. Los datos presentados en el congreso anual de ASCO mostraron una eficacia alentadora en el tratamiento de primera línea del cáncer de pulmón no microcítico. En el frente de las vacunas, la Comisión Europea ha aprobado un nuevo suero adaptado a las variantes circulantes para la próxima temporada, un movimiento que subraya la intención de mantener presencia en este mercado a pesar de la contracción de la demanda.
La próxima cita relevante para los inversores está fijada para el 3 de noviembre, cuando la compañía presente los resultados del tercer trimestre. Hasta entonces, la pregunta que sobrevuela el valor es si la revisión a la baja de las previsiones será suficiente o si, por el contrario, harán falta nuevos ajustes. Con un colchón de caja que supera con creces su capitalización, BioNTech dispone de margen para financiar su transición, pero el reloj corre para demostrar que la apuesta oncológica puede sostener la valoración.
BioNTech: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de BioNTech del 9 de agosto tiene la respuesta:
Los últimos resultados de BioNTech son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de BioNTech. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 9 de agosto descubrirá exactamente qué hacer.
BioNTech: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
