La geopolítica de los minerales críticos ha dado un nuevo giro. Estados Unidos ha activado esta semana una prohibición de exportación por doce meses que afecta a la chatarra de wolframio y a la denominada "masa negra" procedente de baterías recicladas. La medida, adelantada por Reuters, persigue blindar el abastecimiento interno de un metal cuya importancia estratégica no deja de crecer. Para los productores occidentales, el efecto colateral es inmediato: la demanda de fuentes alternativas a China se intensifica.

En ese escenario, Almonty Industries ocupa una posición privilegiada. La compañía, con operaciones en Corea del Sur y Portugal, se cuenta entre los pocos proveedores relevantes fuera del gigante asiático. Y su momento no podría ser más oportuno: la mina de Sangdong acaba de cruzar la frontera que separa a un promotor de proyectos de un productor real.
Del papel a la planta: Sangdong ya procesa mineral
El pasado 1 de julio, Almonty comunicó el inicio del funcionamiento a plena capacidad de su planta de procesamiento en Sangdong. El mineral acumulado en la mina surcoreana se transforma desde entonces en concentrado de wolframio comercializable. Dos meses después, esa transición operativa coincide con un mercado que paga precios históricos por el metal: el precio del paratungstato de amonio (APT) alcanza los 340 dólares por kilogramo, cuatro veces más que a comienzos de 2025.
Los números del segundo trimestre reflejan el cambio de fase. La facturación alcanzó los 43,0 millones de dólares canadienses, un 498% más que los 7,2 millones del mismo periodo del año anterior. El resultado neto, por su parte, giró a un beneficio de 181,8 millones de dólares canadienses. Detrás de ese salto se combinan los precios récord del wolframio y una cartera de contratos de suministro a largo plazo que aportan visibilidad.
La apuesta institucional: deuda convertible y accionistas de peso
El mercado ha respondido con contundencia a la nueva etapa. La colocación de un bono convertible por 800 millones de dólares estadounidenses destinado a financiar la expansión de Sangdong registró sobresuscripción, según informaciones de prensa. El apetito inversor refleja la confianza en que la compañía ha dejado atrás su perfil de desarrollo para consolidarse como productor establecido.
Esa confianza tiene nombres propios. Van Eck Associates Corp ha elevado su participación hasta los 11.239.482 títulos, valorados en unos 99 millones de dólares, lo que supone multiplicar por más de cien su posición anterior. El movimiento coincide en el tiempo con el arranque productivo y con las restricciones comerciales, un cóctel que invita a una relectura estratégica de la acción por parte de las grandes gestoras.
Acciones de Almonty: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Almonty - Obtén la respuesta que andabas buscando.
La dirección también ha movido ficha. El consejo aprobó un programa de recompra de acciones por hasta 300 millones de dólares, activo desde el lunes pasado y que ya ha impulsado el título alrededor de un 3%.
Contratos que apuntalan el futuro
La seguridad comercial es otro de los pilares de la nueva etapa. La Plansee Group ha ampliado su acuerdo de suministro de wolframio por seis años adicionales, de modo que la cobertura contractual para la mayor parte de la producción de la fase 1 de Sangdong se extiende ahora a 21 años. Para el inversor, la lectura es clara: una porción sustancial de los ingresos futuros queda blindada frente a la volatilidad del mercado del metal.
La cotización, entre el entusiasmo y la prudencia
La acción se mueve en 16,16 euros tras sumar un 3,2% en la sesión, aunque las dos fuentes consultadas difieren ligeramente en la referencia intradía. En los últimos doce meses, la revalorización alcanza el 343%, una muestra de cómo el mercado ha repreciado el valor desde el inicio de la producción y las extensiones contractuales. Desde el máximo de 52 semanas, fijado en 20,61 euros en abril, el título aún se encuentra un 22% por debajo.
Esa distancia alimenta el debate entre los analistas. GBC AG emitió el 20 de agosto una recomendación de compra con precio objetivo de 30 dólares, considerando el arranque de Sangdong un hito decisivo para reducir el riesgo. En la vereda opuesta, Diamond Equity recortó el 14 de agosto su estimación de beneficio por acción para 2026, de 0,55 a 0,39 dólares, argumentando un ritmo de producción más lento de lo anticipado. Un tercer analista, identificado como H. Diamond, ajustó también a la baja sus previsiones el 19 de agosto tras conocer los resultados trimestrales.
Los modelos cuantitativos añaden otra capa de cautela: señalan que el título cotiza con una sobrevaloración notable frente a su valor intrínseco calculado. Con una volatilidad anualizada del 91%, la distancia entre el precio de mercado y las estimaciones teóricas pesa más que en valores convencionales.
El relato alcista del wolframio —restricciones chinas a la exportación, veto estadounidense al reciclaje, producción real en Sangdong y una financiación millonaria— convive con una realidad más matizada: la puesta a punto de la mina surcoreana aún no está exenta de obstáculos, y el consenso entre los expertos dista de ser unánime.
Almonty: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Almonty del 28 de agosto tiene la respuesta:
Los últimos resultados de Almonty son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Almonty. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 28 de agosto descubrirá exactamente qué hacer.
Almonty: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
