El gigante del CRM se encuentra en una encrucijada estratégica. Por un lado, su cotización acumula una caída de aproximadamente un 11% desde principios de año, reflejando las amplias preocupaciones que sacuden al sector del software. Por otro, la empresa responde con una ambiciosa expansión de sus capacidades en inteligencia artificial. La duda que planea entre los inversores es si esta ofensiva tecnológica, centrada en agentes autónomos, puede revertir la tendencia o si, paradójicamente, acelerará la erosión de los modelos de negocio tradicionales de la industria.

Fundamentales sólidos frente a un mercado nervioso
A nivel operativo, Salesforce continúa mostrando un desempeño robusto. En el tercer trimestre del ejercicio fiscal 2026 (conclusión el 31 de octubre de 2025), la compañía reportó un beneficio ajustado por acción de 3,25 dólares, superando con claridad las estimaciones consensuadas de 2,86 dólares. Los ingresos ascendieron a 10.260 millones de dólares, lo que supone un incremento interanual del 9%.
Ante estos resultados, la dirección ha revisado al alza su previsión para todo el año 2026, situando ahora el rango de ingresos esperado entre 41.450 y 41.550 millones de dólares.
Sin embargo, un evento externo ha añadido presión al sentimiento. En enero de 2026, el grupo minorista de lujo Saks Global se acogió a procedimientos de insolvencia. Salesforce posee una participación minoritaria en este retailer, y aunque el impacto financiero directo se considera limitado, la noticia ha contribuido a ensombrecer el ánimo en torno a la acción.
El peso de los "SaaS Scaries" en la valoración
El verdadero lastre para la cotización va más allá de los números trimestrales. La industria del software está inmersa en un fenómeno que los analistas han bautizado como los "SaaS Scaries": el temor a que la IA generativa y los agentes autónomos devalúen los modelos tradicionales de Software como Servicio (SaaS).
Acciones de Salesforce: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de Salesforce - Obtén la respuesta que andabas buscando.
La preocupación concreta es que estos agentes de IA puedan volver obsoletas las complejas interfaces de usuario y, lo que es más crítico, los modelos de licencia por puesto (seat-based). Este pánico a una disrupción estructural ha provocado una compresión generalizada de los múltiplos de valoración en el sector. El ETF iShares Expanded Tech Software (IGV) acumula pérdidas desde el inicio del año. Mientras las valoraciones de capital riesgo para firmas privadas se mantienen elevadas, las compañías cotizadas consolidadas, como Salesforce, han experimentado correcciones significativas.
La jugada estratégica: MuleSoft Agent Fabric
En este contexto, la respuesta tecnológica de Salesforce ha sido contundente. A finales de enero de 2026, la empresa presentó una importante ampliación de su plataforma MuleSoft Agent Fabric. El núcleo de esta innovación son los "Agent Scanner", herramientas diseñadas para identificar y catalogar automáticamente agentes de IA a lo largo de diversos ecosistemas.
La estrategia subyacente es clara y ambiciosa. No se trata solo de integrar sus propias soluciones "Agentforce", sino de incorporar también plataformas externas como Amazon Bedrock y Google Cloud Vertex AI. El objetivo final es posicionar a Salesforce como el centro de control indispensable para los sistemas de IA basados en agentes. Con previsiones de mercado que anticipan más de mil millones de agentes de IA activos a nivel global para 2029, la compañía busca que su infraestructura se convierta en el estándar de facto.
El movimiento de los grandes capitales
La propiedad institucional de Salesforce se mantiene muy alta, en torno al 80%, indicando que los grandes inversores no abandonan el barco a pesar de la volatilidad. No obstante, se observan movimientos tácticos divergentes en el último trimestre:
- Rakuten Investment Management abrió una nueva posición, adquiriendo 17.290 acciones por un valor aproximado de 4,10 millones de dólares.
- Quadrant Private Wealth Management incrementó su participación en un 22,9%, hasta las 23.105 acciones.
- Strs Ohio, por su parte, redujo su exposición en 2.707 títulos (-0,7%).
La actividad de insiders también ofrece señales mixtas. El miembro del consejo de administración G. Mason Morfit aprovechó los precios más bajos de diciembre para comprar 96.000 acciones, por un valor cercano a los 25 millones de dólares. En cambio, la consejera Neelie Kroes vendió aproximadamente 3.893 acciones a mediados de enero.
El veredicto pendiente
El momento es decisivo para Salesforce. La empresa demuestra una salud financiera sólida y está realizando inversiones agresivas para liderar la próxima ola de infraestructura de IA. Simultáneamente, el sector en su conjunto se enfrenta a una profunda reevaluación estructural. Los próximos informes trimestrales deberán demostrar si la ofensiva con MuleSoft Agent Fabric es capaz de generar un nuevo impulso de crecimiento tangible, o si el fantasma de la disrupción tecnológica seguirá pesando sobre su valoración en bolsa.
Salesforce: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de Salesforce del 23 de enero tiene la respuesta:
Los últimos resultados de Salesforce son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de Salesforce. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 23 de enero descubrirá exactamente qué hacer.
Salesforce: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
