Las dudas sobre General Mills no cesan. La compañía de alimentación acaba de publicar un tercer trimestre que ha dejado muy mal sabor de boca, y en paralelo dos altos directivos han vendido acciones por valor de casi un millón de dólares. La rentabilidad por dividendo, que ronda el 7,26%, parece más un síntoma de debilidad que una oportunidad, ya que el mercado descuenta un empeoramiento de los fundamentales.

El beneficio por acción del trimestre finalizado a mediados de marzo se situó en 0,64 dólares, muy por debajo de los 0,73 que anticipaba el consenso, lo que representa un fallo del 12,33%. Los ingresos netos cayeron un 8%, hasta 4.437 millones de dólares, y en términos orgánicos el descenso fue del 3%. Más alarmante fue la caída del resultado operativo, que se desplomó un 41% (un 32% en términos ajustados). La compañía achacó el tropiezo a perturbaciones meteorológicas en la cadena de suministro y al lastre de los inventarios en el canal comercial.
En este contexto, dos altos cargos ejecutaron ventas de acciones en el marco de planes 10b5-1 preestablecidos. La directora de Recursos Humanos, Jacqueline Williams-Roll, vendió 20.000 títulos a través de un trust entre el 12 y el 13 de mayo, a precios medios ponderados de 34,27 y 33,97 dólares, embolsándose unos 682.000 dólares. El presidente de segmento Ricardo Fernández colocó cerca de 8.000 acciones a 34,50 dólares, obteniendo unos 276.000 dólares. Tras la operación, su participación directa en la compañía se redujo un 11%, hasta 62.283 acciones.
Las transacciones coinciden con un momento en que la acción cotiza cerca de los 34 dólares en el mercado, lo que deja el precio a un paso de los mínimos de diez años. La capitalización bursátil ronda los 17.710 millones de dólares. El ratio precio/beneficio (PER) trailing se sitúa en 8,10 veces, frente a una media histórica muy superior y con un suelo en la última década de 7,47 veces. En los mejores años llegó a alcanzar las 26,16 veces.
Acciones de General Mills: ¿Comprar, mantener o vender? Descarga gratuita de tu análisis de General Mills - Obtén la respuesta que andabas buscando.
Con la vista puesta en sanear la estructura de capital, General Mills ha lanzado una emisión de bonos subordinados por 1.700 millones de euros con vencimiento en 2056, dividida en dos series: una con cupón del 4,75% y otra con el 5,25%. Esta operación refuerza el balance mientras la compañía afronta un periodo de márgenes comprimidos.
Los analistas han recortado sus valoraciones. Piper Sandler mantiene la recomendación de "sobreponderar", pero ha reducido el precio objetivo de 41 a 40 dólares. Stifel, que aún recomienda "comprar", también lo ha ajustado a 40 dólares. Goldman Sachs, por su parte, se mantiene neutral con el mismo precio objetivo, tras rebajarlo desde niveles anteriores. La acción ya cotiza por debajo de esas metas, lo que sugiere escaso recorrido alcista.
De cara al cierre del ejercicio, la dirección mantiene su previsión de una caída de las ventas orgánicas de entre el 1,5% y el 2%, y espera que el resultado operativo ajustado y el beneficio diluido ajustado por acción retrocedan entre un 16% y un 20% en moneda constante. Para el cuarto trimestre confían en varios factores que den un respiro: efectos de calendario favorables, una semana extra de actividad, la reversión parcial de los sobrestock en el comercio —que aportaría unos 200 puntos básicos de viento de cola— y una comparativa más suave con el año anterior.
Fuera de los números, la compañía ha anunciado avances en su programa de reformulación de productos. Desde marzo de 2026 los menús escolares para el programa K-12 se elaborarán sin colorantes certificados, adelantándose al plazo previsto para el verano. También ha extendido sus prácticas de agricultura regenerativa a más de 800.000 acres y acumula donaciones de alimentos y dinero por más de 83 millones de dólares a nivel global.
El próximo 1 de junio se producirá un cambio en la cúpula directiva: Dana McNabb asumirá el cargo de directora de Operaciones. En un momento de márgenes bajo presión, inventarios desajustados y una acción en mínimos, su llegada añade una capa extra de atención por parte del mercado. El verdadero examen llegará con la presentación de los resultados del cuarto trimestre, donde la compañía deberá demostrar que el deterioro operativo toca a su fin. De lo contrario, el 7% de rentabilidad podría seguir siendo más un espejismo que una ganga.
General Mills: ¿Comprar o vender? El nuevo Análisis de General Mills del 15 de mayo tiene la respuesta:
Los últimos resultados de General Mills son contundentes: Acción inmediata requerida para los inversores de General Mills. ¿Merece la pena invertir o es momento de vender? En el Análisis gratuito actual del 15 de mayo descubrirá exactamente qué hacer.
General Mills: ¿Comprar o vender? ¡Lee más aquí!
