BYD aparca Manisa y concentra su apuesta europea en Szeged mientras prepara el asalto del Da Han
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BYD aparca Manisa y concentra su apuesta europea en Szeged mientras prepara el asalto del Da Han

La estrategia europea de BYD ha dado un giro silencioso pero contundente. El fabricante chino ha congelado sine die su planta de vehículos eléctricos en Manisa (Turquía), un proyecto firmado en julio de 2024 que contemplaba una inversión de 1.000 millones de dólares, capacidad anual para 150.000 unidades y hasta 5.000 empleos, con producción prevista para finales de 2026. Casi dos años después de la rúbrica, ni siquiera se había puesto la primera piedra.

Imagen tecnológica

La vicepresidenta de la compañía, Stella Li, confirmó el pasado sábado que el plan turco carece de hoja de ruta en estos momentos. La prioridad, subrayó, es la factoría de Szeged, en Hungría. El mensaje no admite lecturas ambiguas: el peso de la producción europea de BYD se desplaza decididamente hacia territorio magiar, mientras el proyecto otomano queda en el congelador sin fecha de descongelación.

Índice de Contenidos
  1. Hungría, con fricciones pero firme en el calendario
  2. El Da Han entra en escena con 1.008 kilómetros de autonomía
  3. Cifras que no terminan de cuadrar
  4. La cotización, entre la recuperación y la desconfianza

Hungría, con fricciones pero firme en el calendario

La instalación de Szeged representa la primera planta de turismos de BYD en Europa y su producción en serie está programada para arrancar en el cuarto trimestre de 2026. La ventaja es doble: los vehículos fabricados allí escapan a los aranceles adicionales que la UE aplica a los eléctricos ensamblados en China, un colchón competitivo que ni las importaciones directas ni el suspendido proyecto turco podían ofrecer con la misma contundencia.

Eso no significa que el camino húngaro esté exento de obstáculos. Las autoridades del país, tras una inspección ordenada por el primer ministro Péter Magyar, enviaron controladores a la planta para verificar permisos de residencia, cotizaciones a la seguridad social y contratos laborales de los empleados. Además, se impuso una multa de unos 27.000 dólares por un incidente medioambiental relacionado con la gestión de tierras excavadas en el recinto. Pese a estos contratiempos, BYD mantiene intacto su compromiso con el inicio completo de la producción en el último trimestre de 2026.

La decisión sobre Turquía llega en un momento de expansión exterior acelerada. En julio, el grupo comercializó fuera de China alrededor de 179.841 turismos y pick-ups, la mejor cifra de su historia y más del doble que un año antes. Con semejante ritmo, contar con una base productiva europea libre de riesgos arancelarios pesa más que un proyecto concreto y demorado en Anatolia.

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El Da Han entra en escena con 1.008 kilómetros de autonomía

Mientras la geografía industrial se redefine, BYD ha publicado las primeras imágenes oficiales de su nueva berlina eléctrica Da Han, que debutará en público en el Salón del Automóvil de Chengdu, celebrado del 21 al 30 de agosto en la provincia de Sichuan. El modelo monta una batería de 102 kWh y homologa hasta 1.008 kilómetros de alcance según el ciclo chino CLTC.

La llegada del Da Han se inscribe en una cadencia de lanzamientos inusualmente intensa. El pasado 3 de agosto, la marca premium Denza abrió la preventa del sedán eléctrico Z9S, con un precio de entrada de 319.800 yuanes y 1.100 kilómetros de autonomía CLTC, un récord para vehículos de producción en serie. La estrategia es evidente: diferenciarse por la vía de la autonomía. Y por si faltara un frente, el grupo confirmó hace algo más de una semana que presentará un robot humanoide en agosto dentro de su red de exposición "Di Space". El mercado, sin embargo, no se ha mostrado especialmente eufórico: desde ese anuncio, el valor acumula un retroceso cercano al 2,6%.

Cifras que no terminan de cuadrar

La ofensiva de producto se topa con una realidad financiera exigente. En el primer trimestre, el beneficio neto se desplomó un 55%, hasta 4.080 millones de yuanes, reflejo de la guerra de precios que asola el mercado doméstico. Bloomberg ha puesto el foco en otro dato inquietante: tras vender 1,81 millones de vehículos en el primer semestre, BYD necesita comercializar una media de 530.000 unidades mensuales durante el resto del año para alcanzar al menos el extremo inferior de su objetivo anual de entre 5 y 5,5 millones.

Las cifras de julio ofrecen un respiro, pero también matices. El grupo vendió 419.211 vehículos de nueva energía al por mayor, un 21,76% más que en el mismo mes del año anterior, encadenando así tres meses consecutivos de crecimiento. Sin embargo, el acumulado de enero a julio se queda en 2.227.722 unidades, un 10,54% menos que en el mismo periodo de 2024. El récord exportador convive, pues, con un lastre doméstico que sigue pesando.

La cotización, entre la recuperación y la desconfianza

En bolsa, el panorama es tan mixto como los fundamentales. La acción cerró el viernes en 10,04 euros, un 3,92% a la baja en los últimos siete días de negociación y un 4,60% por debajo de su media de 200 sesiones, señal de una tendencia de medio plazo aún frágil. Desde el máximo de 52 semanas de 13,23 euros, alcanzado en agosto, el descenso ronda el 24%. Pero no todo es negativo: el título cotiza aproximadamente un 5% por encima de su media de 50 días, lo que sugiere cierta recuperación desde los mínimos recientes, por tímida que sea.

Los inversores tienen ahora dos citas marcadas en rojo. El 21 de agosto, la presentación pública del Da Han en Chengdu. Y alrededor del 29 de agosto, la publicación de los resultados semestrales y del segundo trimestre, aún sin auditar. Solo entonces se sabrá si la avalancha de nuevos modelos —Da Han, Z9S y compañía— basta para contrarrestar la erosión de márgenes que dejó el primer trimestre, o si el frente doméstico sigue restando mientras el exterior, con Szeged como buque insignia, intenta tomar el relevo.

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Laura Fernández Silva

Sobre el autor

Laura Fernández Silva

Analista tecnológica enfocada en innovación digital, comercio electrónico y aplicaciones móviles. Colaboradora habitual en medios especializados del sector tech.

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