El viernes, Amazon sacudió los mercados financieros con un anuncio estratético: destinará 50.000 millones de dólares al desarrollo de inteligencia artificial, una movida que logró reactivar su cotización. En un momento donde las dudas sobre sus elevadas inversiones persistían, el gigante del comercio electrónico desvió astutamente la atención hacia su visión a largo plazo, incluso mientras enfrentaba huelgas laborales en un día comercial crucial.

Una apuesta gubernamental sin precedentes
El núcleo del comunicado revela una ambición clara: Amazon Web Services (AWS) busca consolidarse como la base fundamental para las aplicaciones de IA del gobierno estadounidense. La inversión, de una escala colosal, se dedicará exclusivamente a construir una infraestructura de supercomputación y centros de datos seguros para las agencias federales, equipándolas con chips de alto rendimiento y herramientas avanzadas de IA.
El sector público demanda urgentemente soluciones de IA soberanas, un mercado lucrativo que Amazon pretende asegurar antes de que su principal rival, Microsoft Azure, logre hacerse con él. Aunque esta enorme inyección de capital incrementa la deuda a corto plazo, los inversores respondieron con optimismo, premiando la perspectiva estratégica con un repunte significativo en el precio de la acción.
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Conflictos laborales en medio del Black Friday
Mientras la alta directiva desvelaba sus planes de IA, la división minorista de Amazon se enfrentaba a desafíos operativos en Europa. En Alemania, su segundo mercado más importante, aproximadamente 3.000 empleados secundaron una huelga convocada por el sindicato Verdi. Las protestas, localizadas en centros logísticos como Bad Hersfeld, Dortmund y Koblenz, tenían como objetivo exigir la firma de convenios colectivos.
La compañía salió inmediatamente a tranquilizar a sus clientes, asegurando que su robusta red logística garantizaría la puntualidad de los pedidos. Los primeros datos de ventas correspondientes al inicio del período "Cyber Five" parecen respaldar esta afirmación, mostrando un sólido gasto por parte de los consumidores. Al menos inicialmente, las interrupciones laborales no lograron frenar la imparable maquinaria de ventas.
Un mensaje contundente para el mercado
El salto de la acción hasta los 230,22 dólares este viernes, con una subida del +1,77%, representa mucho más que una simple recuperación técnica. Después de una corrección del 17% desde los máximos de noviembre, situados en 258 dólares, los inversores observaban con escepticismo los cuantiosos desembolsos en IA y la reciente emisión de deuda.
Sin embargo, el anuncio de los 50.000 millones de dólares ha transformado por completo la narrativa. Lo que antes se percibía como un gasto excesivo, ahora se interpreta como la construcción de una "ventaja competitiva insalvable". Invertir hoy en la infraestructura gubernamental significa asegurar los contratos de cloud de alto margen del mañana, un negocio que Amazon no está dispuesta a ceder a Microsoft sin luchar. El elevado volumen de negociación registrado el viernes confirma que el mercado ha comprado esta nueva visión.
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