¿Qué es un Router? ¿Y un Router WiFi? Comprar un router. Ampliar el alcance de un router

El router es uno de los pilares de la comunicación mundial y la mayoría de los usuarios utiliza sus servicios sin ni siquiera saber de su existencia. Los routers son mucho más comunes de lo que imaginamos, estando presentes en casa, en empresas de todos los tamaños y en los servidores de internet del mundo entero.

Es por este motivo que todo los usuarios deberíamos saber algunas particularidades de estos dispositivos, lo que nos puede ser muy útil para mejorar nuestro flujo de trabajo mejorando el alcance del router o simplemente realizar alguna reparación en caso de que algo falle. Precisamente de todo esto hablaremos en este megapost de routers.

¿Qué es un router?

Básicamente el router es un dispositivo dedicado a la tarea de administrar el tráfico de información que circula por una red de computadoras. Existen dispositivos específicamente diseñados para la función de router, sin embargo, una computadora común puede ser transformada en un router, tan sólo con un poco de trabajo, conocimiento y paciencia.

En la actualidad, un router puede ser usado para compartir internet, a través de cable, ADSL o WiFi con otras computadoras, proveer protección de firewall, controlar la calidad del servicio y otras varias tareas, principalmente en el ámbito de la seguridad.

Un router Wireless o WiFi nos provee acceso a la red local y a internet de forma inalámbrica a cualquier dispositivo, ya sea notebook, tablet, impresoras, discos de almacenamiento o smartphones que esté dentro del alcance de la señal.

Un router WiFi para el hogar o para pequeñas empresas, generalmente viene equipado de fábrica con 4 puertos para red local por cable (LAN) y un puerto Ethernet para conectar el modem de internet (puerto WLAN). Así, de forma simple, internet se puede compartir con cualquier dispositivo WiFi que se encuentre al alcance de la señal y que esté configurado para eso.

Es posible dar permisos a través de la dirección física de la red, del Medía Access Control Address (MAC Address), configurar los puertos de acceso a VNC, Spotify y software de descarga. Asimismo, si un padre cree que sus hijos no deben navegar por internet a la madrugada, el router posee controles para impedir la navegación en determinadas horas. El control de internet y de la red está a disposición del administrador del router. Y todo es realizado a través de una interfaz web, en el propio dispositivo.

¿Qué es un router WiFi?

Más de una vez habremos observado con el rabillo del ojo esa cajita que se encuentra cercana a nuestra PC, cuyas luces destellan permanentemente creando la magia de poder disfrutar en toda nuestra casa de Internet por WiFi. Esa cajita, como todos lo sabemos es un router. Pero ¿qué es en realidad este dispositivo?

Como vimos más arriba, un router es un dispositivo que se utiliza para distribuir señal de Internet entre todos los equipos locales conectados en red, ya sea a través de Ethernet por intermedio de un cable, o bien por medio de la tecnología de ondas de radio, haciendo que la red se caracterice por ser inalámbrica.

En general, ambos tipos de redes poseen beneficios y desventajas, aunque lo cierto es que la mayoría de los usuarios suelen optar por las redes inalámbricas, debido fundamentalmente a que éstas suelen ser menos costosa y más sencillas de configurar porque no requieren tediosas conexiones de cable entre las PCs y el router.

Claro está que para poder utilizar Internet en las computadoras que son parte de la red inalámbrica, además del router será necesario contar con un módem. A través del módem llega la señal de Internet, por lo que el router inalámbrico debe ser conectado al módem para poder proporcionar a toda la red acceso a Internet.

No obstante, cabe destacar que en el mercado actual también existen routers inalámbricos que poseen un módem incorporado, lo que puede ser una excelente opción en el caso que deseemos reducir la cantidad de dispositivos.

Por supuesto, que antes de elegir un router inalámbrico con módem incorporado, debemos saber qué tipo de acceso a Internet poseemos, si es por cable o por DSL, ya que en base a ello podremos elegir el modelo correcto.

Otro punto importante a destacar es que como mencionamos los routers inalámbricos funcionan utilizando ondas de radio, las cuales se propagan realizando un patrón circular, es decir parten del router y se diseminan por el exterior del mismo. Es por ello que se vuelve importante el hecho de tener en cuenta la fuerza de señal y velocidad que puede llegar a alcanzar el router, ya que cuanto más fuerte es la señal, más lejos llegará la conexión.

No debemos olvidarnos que para que todo este proceso funcione, cada una de las PCs de escritorios, portátiles y dispositivos en general deben contar con su propia tarjeta inalámbrica de WiFi interna, y de no ser así deberemos añadirle un dispositivo externo portátil WiFi que soporte el mismo protocolo que el router inalámbrico.

¿Qué es un Router inalámbrico USB?

Cuando se habla de router USB, este término se refiere a los dispositivos que se utilizan para compartir una conexión a Internet de banda ancha entre varias computadoras, y que fundamentalmente están diseñados para ser utilizados cuando una computadora no tiene una conexión Ethernet disponible.

Pero el término “router USB” también suele ser utilizado para designar a un dispositivo que se conecta a una PC que se encuentra conectado a Internet y comparte dicha conexión con otras computadoras de manera inalámbrica. Este tipo de conexionado se conoce como una conexión ad-hoc.

Es importante destacar que este tipo de configuración que requiere una conexión ad-hoc es mucho menos flexible que la tradicional con router, ya que la misma necesita que la computadora principal se encuentre siempre encendida y conectada a Internet en todo momento para que la red funcione, porque cuando el equipo principal se encuentra apagado, las otras máquinas no pueden acceder a la conexión.

Consejos para elegir un buen Router WiFi

Disponer de una conexión a Internet de calidad en un espacio amplio, como puede llegar a ser nuestro hogar o nuestro negocio, requiere necesariamente de la adquisición de un Router WiFi que nos brinda características adecuadas para ello, es decir que al comprar uno de estos dispositivos debemos tener en cuenta que cuanto más potente es el Router, mayor será la calidad de la señal de Internet.

Por tal motivo, la elección del Router no debe tomarse a la ligera, porque lo cierto es que al adquirir un buen Router podremos asegurarnos de esta forma de disponer de una cobertura amplia, una buena velocidad de transferencia de datos, mayores prestaciones en cuanto a la seguridad de la red, y al mismo tiempo también deberíamos tener en cuenta de comprar un Router que sea sencillo de instalar.

Claro está que con la gran variedad de Routers disponibles en el mercado actual, la elección del mismo muchas veces puede volverse un tanto tediosa, y de esta manera, en el apuro, podemos llegar a comprar un router que no reúna las características necesarias para lograr el alcance y la potencia que estamos requiriendo para nuestra red doméstica.

Por ello, aquí te presentamos algunas de las pautas que se deben tener en cuenta al adquirir un Router que pueden ayudarte a realizar la mejor elección:

Seguridad del router: En este aspecto, debemos asegurarnos que el Router es compatible con los parámetros de WPA2 y no solamente con WPA. De ninguna manera debemos optar por uno que sólo sea compatible con WEP, aunque lo cierto es que actualmente la mayoría de los Routers soportan WPA2, pero siempre debemos estar atentos para que no nos engañen.

Velocidad de transferencia del router: En el caso que nos encontremos construyendo una red en nuestro hogar, debemos elegir un Router que soporte la velocidad de transferencia para proveer de Internet a los diversos equipos que se conectarán, sobre todo en el caso en que todos ellos se conecten por cable, ya que los Routers poseen una cantidad limitada de salidas de Ethernet.

Router con norma Wireless compatible: Debemos asegurarnos que el Router elegido sea compatible con Wireless-N (802.11n), ya que de esta forma podremos obtener velocidades de transferencia más rápidas. En este sentido, cabe destacar que Wireless-N es compatible con Wireless-G (802.11g) y con dispositivos Wireless-B (802.11b), por lo que incluso podremos conectar nuestros equipos y gadgets más antiguos.

Router de Doble banda: Si estamos buscando un Router que nos permita disponer de una mayor compatibilidad con más dispositivos inalámbricos, lo ideal es invertir un poco más de dinero y adquirir un Router de doble banda, ya que este tipo de dispositivos transmiten señales inalámbricas en las bandas de 2,4 GHz y de 5GHz, de manera independiente o simultánea. No obstante, el costo adicional que debemos invertir para adquirir un Router de doble banda, debemos evaluarlo cuidadosamente, en base a si realmente se ajusta a nuestras necesidades, ya que en muchos casos para una red doméstica alcanza con un Router de simple banda.

Router con WiFi Protected Setup (WPS): Si el Router que vamos a comprar posee esta leyenda en su packaging con esto nos aseguramos que la instalación del mismo será realmente sencilla, sobre todo en lo que respecta a la conexión de nuestros dispositivos inalámbricos al Router en cuestión.

Puertos USB: Es sumamente importante que el Router disponga de puertos USB en el caso en que deseemos crear una unidad de red compartida, ya que algunos modelos de Routers nos brindan la posibilidad de conectar un disco rígido externo al Router a través del puerto USB, y de esta manera podemos compartir esa unidad de almacenamiento entre los diversos dispositivos que se conectan a la red.

Si bien se trata de una funcionalidad realmente muy útil, lo cierto es que en ocasiones puede llegar a ir en detrimento de la velocidad del Router, y volver la conexión lenta y con inconvenientes, aunque esto siempre puede solucionarse utilizando un servidor FTP para acceder a la unidad. En el caso en el que no dispongamos de dispositivo de almacenamiento del tipo NAS, que el Router posea o no puertos USB ya será una elección muy personal.

Tengamos en cuenta que algunos Routers también nos permiten conectar una impresora al puerto USB para brindar la posibilidad de disponer de impresión en red, y de esta manera utilizar el Router como servidor de impresión, claro que esto puede también tender a ralentizar el Router y por ende la fluidez de la conexión.

Firewall y soporte VPN: Esto es algo frecuente en la mayoría de los modelos de Routers disponibles en el mercado actual, ya que casi todos disponen de firewall y soporte VPN. Aquí es importante tener en cuenta que dentro de la plataforma VPN, el Router posea soporte para las normas IPSec, PPTP y L2TP.

Acceso remoto, 3G / 4G y más: Los Routers más modernos disponen de una gran cantidad de funcionalidades, como por ejemplo ser capaces de acceder a computadoras conectadas a la red en forma remota, a través del Router, como así también permitir compartir conexiones de banda ancha 3G y 4G. En algunos casos incluso, estos dispositivos poseen la característica de poder conectarse más fácilmente a televisores y equipos multimedia, pero como no todos los Routers soportan estas nuevas características, y los que sí lo hacen tienen un costo más elevado, deberemos evaluar si realmente requerimos de ello.

La cantidad de antenas: Es importante tener en cuenta que la cantidad de antenas que posea el Router permite mejorar el rendimiento del mismo al administrar una red a la cual se conecten gran cantidad de dispositivos. Por ello, siempre debemos optar por Routers con antenas externas, ya que estos poseen una mayor cobertura que aquellos que poseen antenas internas.

Configuración del hardware: Es recomendable elegir un Router que nos permita una instalación fácil, para poder llevar a cabo el proceso por nosotros mismos. Por ello es aconsejable optar por un dispositivo que incluya una interfaz y un manual del usuario en nuestro idioma de origen, es decir español, para entender claramente todas las instrucciones y la información de configuración del hardware.

Repetidores WiFi: En algunos casos en los que requerimos una mayor cobertura, nunca está de más la instalación de repetidores WiFi, ya que en un espacio cerrado, como puede ser una casa, la señal de WiFi puede llegar a sufrir diversas interferencias. Lo cierto es que las paredes, las puertas, las ventanas, las columnas y otros objetos de nuestro hogar pueden llegar a convertirse en verdaderas barreras que reducen notablemente el rendimiento de la red.

Por ello, es sumamente importante elegir el lugar exacto más adecuado para colocar el Router, y al mismo tiempo evaluar la posibilidad de instalar repetidores WiFi donde la señal es débil. Es importante también detectar interferencias, ya que tengamos en cuenta que la señal del Router es una señal de radio, debido a lo cual otros dispositivos que utilizan tecnologías similares, como por ejemplo teléfonos inalámbricos o microondas, puede llegar a causar interferencias en la red, y es allí donde se recomienda la instalación de repetidores WiFi.

Previsión a futuro: Por último, y no menos importante, al adquirir un Router WiFi debemos tener en cuenta que se trata de un dispositivo que nos servirá durante varios años, por lo que debemos ser previsores y elegir un Router que nos sea útil en el futuro, teniendo en cuenta que las conexiones a Internet son cada vez más rápidas, y que cada vez transmitimos a través de la red doméstica archivos más grandes, como por ejemplo una película que tenemos en la PC y queremos ver en la tablet.

¿Qué tiene que tener un router?

Prácticamente todos los routers vendidos en el mercado actualmente poseen el mismo conjunto mínimo de funcionalidades que seguramente van a colmar tus expectativas. En este punto, las siguientes preguntas pueden servirnos como guía a la hora de comprar un router para que se adapte perfectamente a nuestras necesidades.

  • ¿Cuáles son los protocolos disponibles?
  • ¿IP estático y dinámico? Servidor DHCP?
  • ¿Tiene NAT para TCP y UDP?
  • ¿Soporta PPPoE y SNTP?
  • ¿Posee DMZ, Firewall, Reglas de acceso, interfaz de administración por browser?
  • ¿Cuantos puertos externos posee?
  • ¿Cuál el límite de usuarios simultáneos WiFi soporta?
  • ¿Qué protocolos WiFi soporta? 802.11a b//g/n?
  • ¿Cuál el alcance de la señal WiFi?
  • ¿Cuál es la capacidad para conexiones simultáneas?
  • ¿Tiene puerto WLAN?
  • ¿Tiene servidor de impresión incluido?
  • Es de marca reconocida, como por ejemplo DLink, Linksys, Netgear, 3COM, Trendnet, Encore o TPLink?

Como ampliar el alcance de nuestro router WiFi

El alcance inalámbrico que ofrece el router puede variar dependiendo de la conexión WiFi estándar que soporta y los obstáculos que puedan interferir entre los diferentes puntos de conexión. La norma inalámbrica 802.11n, ofrecen por lo general un mayor alcance, pero incluso así es posible que la señal no alcance a todos los rincones de nuestro hogar o negocio. A partir de este punto conoceremos como ampliar la señal WiFi con un router viejo.

Como sabemos, realizar esta tarea sería muy sencillo, tan sólo comprando todo el hardware necesario como repetidores WiFi y dispositivos de puntos de acceso inalámbrico estaríamos en condiciones de implementarla, pero si deseamos ahorrarnos un importante dinero, podremos hacerlo mediante un simple router inalámbrico en desuso y un cable Ethernet.

Como ejemplo podemos tomar una edificación de aproximadamente 30 metros por 60 metros con algunas paredes ofreciendo un importante obstáculo. Aun así, todavía podemos tener acceso a Internet en la mayor parte de las instalaciones.

Lograr ampliar el alcance de la señal es muy sencillo. Como sabemos nuestra señal WiFi proviene de un router inalámbrico conectado al modem provisto por nuestra operadora de Internet.

Lo único que tendremos que hacer es conectar un segundo router inalámbrico Wireless-G al router principal mediante un cable Ethernet.

Usar un segundo router como punto de acceso

Para comenzar con la tarea, lo primero que tenemos que hacer es diferenciar los routers. Para ello, vamos a denominar “Router1” al dispositivo que ya estamos utilizando en la red local inalámbrica, y “Router2” al segundo router que usaremos para aumentar el alcance inalámbrico.

Configuración de “Router1”

Paso 1

Primero tenemos que determinar la dirección IP de “Router1”. Para ello debemos copiar y pegar el siguiente comando “cmd /k ipconfig” en el cuadro “Ejecutar” de Windows y anotar el valor de “Puerta de enlace predeterminada.”, ya que esa es la dirección IP de nuestro router.

Vamos a suponer que la dirección IP del router es 192.168.30.1. Cabe destacar que también debemos anotar el valor de la máscara de subred, que suele ser 255.255.255.0.

Paso 2

Ejecutamos nuestro navegador favorito e introducimos la dirección IP de “Router1” en la barra de direcciones.

En este punto es posible que debamos proporcionar una contraseña para acceder a la configuración del router. Esto puede variar dependiendo del fabricante del router.

Si no estamos seguros, podemos usar Google para saberlo introduciendo la siguiente búsqueda: “MARCA-ROUTER contraseña por defecto”

Paso 3

Una vez en la configuración del router “Router1”, cambiamos a la pestaña de configuración inalámbrica y tomamos nota de la modalidad inalámbrica, el SSID y el canal.

En el caso de que tengamos protegida nuestra red WiFi con una contraseña, también debemos tomar nota del modo de seguridad utilizado (WPA, WEP y WPA2) y la contraseña.

Configuración de “Router2”

Paso 4

En primer lugar tendremos que reiniciar el router a los valores de fábrica pulsando el botón de reinicio incorporado en el dispositivo durante unos 10 segundos.

Conectamos “Router2” a nuestra computadora mediante el cable Ethernet. Enchufamos un extremo del cable en cualquiera de los puertos LAN disponibles en el router y el otro extremo al puerto Ethernet de la computadora. Es importante comprobar que el router está encendido.

Paso 5

Abrimos el navegador e introducimos la siguiente dirección: 192.168.1.1, la cual es la dirección IP de Internet por defecto del router “Router2”.

Una vez que accedemos al router, será necesario cambiar los valores de la SSID por defecto, el modo inalámbrico, el canal, el modo de seguridad y la contraseña de manera que coincidan con el router “Router1”.

A continuación, nos desplazamos hasta “Configuración>Opciones avanzadas de enrutamiento” y cambiamos el modo actual de “puerta de enlace” a “router”. También es necesario deshabilitar el servidor DHCP del router ya que “Router1” se encargará de la tarea de asignar direcciones IP a los dispositivos de conexión a la red inalámbrica.

Por último, también es necesario cambiar la dirección IP del router “Router2” a cualquier dirección libre en nuestra LAN. Por ejemplo, si la dirección IP del router “Router1” es 192.168.30.1, podremos asignarle a “Router2” la dirección 192.168.30.2 sin dificultades.

Es necesario asegurarse también de que la máscara de subred es la misma que la establecida en el paso 1.

Luego de ello, es necesario guardar la configuración.

Conexión de los routers

Ahora que hemos configurado ambos dispositivos, es momento de conectarlos físicamente con cables.

Lo más seguro es “Router1” cuente con una configuración de 5 puertos.

El puerto WAN deberá conectarse al modem de la proveedora ISP.

Ahora podemos seleccionar cualquiera de los puertos disponibles en el router “Router1” y conectarlo a cualquiera de los puertos LAN del router “Router2” con un cable Ethernet. Así de simple.

Ahora que todo está configurado, podremos conectar nuestra computadora y los dispositivos móviles con el segundo router con una conexión cableada o por WiFi. Cabe destacar que los tres puertos restantes siguen estando disponibles.

Como tenemos asignado el mismo SSID y configuraciones de seguridad para el segundo router, no debemos configurar ningún parámetro en la computadora portátil mientras nos encontremos cerca de la fuente de emisión.

Además, como se acaba de ampliar el alcance de una red inalámbrica existente y no crear una nueva, todas las carpetas compartidas, bibliotecas de música, imágenes y otros archivos serán accesibles desde todas las computadoras y dispositivos móviles conectados a la red doméstica.

Cómo convertir la PC en un router WiFi

Desde que las conexiones inalámbricas a Internet se han vuelto la plataforma de este tipo más utilizada en todo el mundo, WiFi ha pasado a ser la conexión por excelencia, no sólo en los ámbitos laborales y públicos, sino también a nivel hogareño.

Esto se debe obviamente a varios factores, pero sobre todo a la comodidad que brinda poder instalar los equipos sin la utilización de cables, y sobre todo al hecho de poder disponer de conexión a Internet en cada espacio de la casa, con lo cual podemos aprovechar la señal no sólo en la tradicional computadora de escritorio, sino también en notebooks, tablets y teléfonos inteligentes.

Lo cierto es que además en líneas generales la instalación de un router WiFi, e incluso de repetidores en espacio determinados, en la actualidad es una labor más que sencilla, que cualquier usuario puede llevar a cabo, ya que sólo hace falta conectar el router al módem y a la corriente eléctrica, y ya podemos disfrutar de conexión en todos los ambientes de nuestro hogar.

No obstante, si no disponemos de router WiFi, siempre podemos recurrir a algún truco que nos permita establecer este tipo de conexión inalámbrica, como por ejemplo utilizar una computadora de escritorio o una portátil, que posean el sistema operativo Windows 7, para convertirla en un router inalámbrico. Aunque parezca mentira, esto es posible.

Precisamente, aquí te contamos cuál es el método a seguir para lograr distribuir la conexión a Internet desde una PC al resto de los dispositivos. Para ello, debemos llevar a cabo los siguientes pasos:

Paso 1

Lo primero que debemos hacer es descargar la aplicación gratuita Free WiFi Hotspot, la cual podemos encontrar en este enlace.

Paso 2

Una vez que hayamos instalado el programa, lo ejecutamos y completamos el campo en el cual deberemos poderle nombre a la conexión inalámbrica, como así también la contraseña que nos permitirá proteger el acceso.

Paso 3

Luego, en la siguiente ventana de la configuración de Free WiFio Hotspot deberemos seleccionar el tipo de conexión que deseamos compartir desde la PC que será el router y el resto de los dispositivos, para lo cual podemos elegir entre Ethernet, Bluetooth o WiFi, y aquí por supuesto optamos por WiFi.

Paso 4

A continuación, debemos hacer clic en el botón “Start”, para iniciar la conexión.

Paso 5

Una vez finalizado todo el proceso, debemos corroborar en la PC que se encuentra cumpliendo el rol de router, si la conexión se encuentra disponible.

Es importante tener en cuenta que el equipo que distribuye la señal no podrá conectarse al punto de acceso virtual creado con Free WiFi Hotspot, por lo cual debemos llevar a cabo las pruebas de la existencia de la red desde cualquier otro dispositivo que utilice conexión WiFi, como puede ser una tablet o un smartphone.

Cabe destacar que Free WiFi Hotspot además de ser una herramienta que permite convertir una computadora de escritorio o una notebook en un punto de acceso a Internet WiFi para distribuir la señal, también ofrece para los usuarios más avanzados, información acerca del estado de la conexión de red.

Para ello, sólo debemos hacer clic sobre el botón “Info”, y de esta forma el programa nos proporciona datos tales como la dirección IP de la red, el canal utilizado y el número de clientes conectados, entre otros. Además se trata de una aplicación que posee una interfaz gráfica realmente intuitiva, por lo que es muy sencilla de instalar y utilizar.

¿Cómo proteger mi router de las amenazas de Internet?

Desde hace años, Internet ha sido no sólo una plataforma fantástica para la comunicación y la difusión de información, sino también un espacio que muchos malintencionados han encontrado para llevar a cabo sus daños. Lo cierto es que según las cifras, la mayor parte de los virus informáticos, el malware y el código malicioso se propagan a través de Internet, y muchas veces por la falta de conciencia o de conocimiento podemos llegar a convertirnos en víctimas de algún hacker.

Dentro de lo que contiene la plataforma de Internet, el router que suministra conexión en nuestro hogar o en nuestro trabajo es considerado como la puerta de ingreso para estos ataques, por lo que para evitar inconvenientes de este tipo, es sumamente importante proteger los routers de forma eficaz, sobre todo los equipos que brindan conexión inalámbrica WiFi.

Por ello, a continuación te acercamos algunos procedimientos que son de gran utilidad para poder proteger el router y evitar daños en los equipos.

Cambio de la contraseña del router: Como muchos saben, los routers incluyen de fábrica un usuario y una contraseña, los cuales vienen incorporados por defecto para poder comenzar a utilizarlos de manera sencilla. Esto hace que muchas veces la contraseña se vuelva reconocible por los hackers, y de esta forma estos piratas informáticos pueden acceder de forma sencilla, a través de nuestro router, a la red privada, y desde allí causar el daño que deseen.

Por ello se recomienda al adquirir un router, llevar a cabo la modificación del código de seguridad de la conexión WiFi, para lo cual en principio debemos abrir el navegador y escribir la dirección IP del router. Esta dirección la podemos hallar impresa en el cuerpo del dispositivo.

Una vez realizado esto, introducimos el nombre de usuario y la contraseña por defecto que vino de fábrica con el router. Es importante mencionar que en la mayoría de los casos, ambos son “admin”, no obstante puede llegar a variar de acuerdo al modelo y marca del dispositivo, pero no debemos desesperar, ya que para poder disponer de esta información sólo bastará con realizar una simple búsqueda en la web especificando la marca y el modelo del router.

Cuando ya hayamos ingresado con el nombre de usuario y la contraseña por defecto, nos dirigimos al apartado de la configuración de la seguridad del dispositivo, y allí encontraremos las opciones para cambiar el nombre de usuario y contraseña.

Podemos optar por sólo modificar la contraseña, aunque se recomienda también modificar el nombre de usuario, claro que debemos tener en cuenta que el nuevo nombre de usuario que elijamos no debe tener ni nuestro nombre ni nuestro apellido, como así tampoco términos que puedan llegar a señalar alguna relación entre el router y nosotros, como por ejemplo un apodo conocido por todos.

Actualización del firmware: Muchos usuarios suelen llegar a resultar incluso obsesionados con la actualización del software, pero lo cierto es que mantener el software al día es fundamental para reforzar la seguridad informática. En el caso de los router sucede lo mismo, ya que las actualizaciones del firmware del mismo permiten corregir errores críticos de seguridad que puedan haber incluido el software del dispositivo al salir de la fábrica.

Para realizar este proceso, si bien el mismo puede variar de acuerdo a la marca y el modelo del dispositivo, no obstante en las páginas webs oficiales de los fabricantes de los router siempre podemos hallar para descargar las actualización del firmware, por lo que sólo debemos buscar el sitio del fabricante, y luego descargar e instalar el que sea correcto al modelo de router del cual disponemos.

Utilizar WPA o WPA2 en vez de WEP: Si bien en la actualidad la gran mayoría de los modelos de router disponibles en el mercado suelen estar preprogramados para operar con WEP, lo más recomendable es cambiar la contraseña para conectarse a la red a WPA o WPA2, ya que estas son más seguras que la primera, debido a que utilizan plataformas desarrolladas a prueba de “aircrack-ng”.

Para ello, lo que debemos hacer es en principio iniciar sesión en el router, y dirigirnos a las opciones de “Wireless” y “Conexión Primaria”. A continuación comprobamos allí si se encuentra habilitada WEP, y si es así lo que haremos es deshabilitar WEP y habilitar WPA/WPA2. En algunos casos es posible que el sistema nos solicite el reingreso de la contraseña, es decir la creación de una contraseña nueva.

En este punto, se recomienda elegir una contraseña segura, es decir que la misma incluya letras, números y caracteres especiales, con el fin de evitar que esta password sea sencilla de descubrir.

Desactivar la WPS: Si bien no es el caso de todos los modelos, lo cierto es que muchos routers actuales soportan WPS, siglas de WiFi Protected Setup, brindando de esta forma un método de configuración de seguridad mucho más sencillo para el usuario.

No obstante, el recurso WPS hace que el dispositivo se vuelva más vulnerables, y con la utilización de números de PIN de 8 números, hace que los mismos puedan ser más fácilmente descifrados por los hackers. Por ello, se recomienda desactivar la función también en el menú “Seguridad” del router.

Ocultar nuestro nombre en la red: Debido a parámetros propios de la plataforma, de forma predeterminada todas las redes WiFi quedan a la vista de todos, ya que esto facilita hallarlas cuando queremos conectarnos a la red, claro que esto también vuelve a las redes mucho más vulnerables a los ataques informáticos.

Por ello, lo más aconsejable es ocultar el nombre de nuestra red, y de esta manera cada vez que un usuario desee conectarse deberá escribir manualmente su nombre para poder conectarse. Para activar esta función sólo debemos buscar en el apartado “Broadcast SSID” o “SSID Broadcast”, y desactivar la casilla de muestreo de la red, para que permanezca oculta.

Establecer sólo conexiones permitidas: Sin lugar a dudas, una de las mejores alternativas para poder prevenir el acceso de personas no autorizadas a nuestra red reside en configurar una serie de permisos específicos en el router, de acuerdo con la dirección MAC de cada dispositivo que tengamos en casa o en la oficina.

Para ello, debemos primero acceder a la configuración de seguridad del router, y allí buscar la opción “Access Control” o “Control de Acceso”. Luego habilitamos la casilla para que funcione el filtro por dirección MAC, e introducimos la lista de los dispositivos que poseen permisos para acceder a la red.

Cómo saber si nuestro router ya es viejo

Si una mañana como cualquier otra nos disponemos a comenzar con el trabajo diario y nos encontramos con que la conexión a Internet y con la red local es muy lenta, y caemos en la cuenta de que estamos teniendo problemas de esa naturaleza desde hace ya algún tiempo, es momento de hacer memoria y recordar cuando fue que compramos el router, ya que este podría estar un poco viejo y no responder con la velocidad con que se mueven las redes en la actualidad.

En el caso de que nuestra conexión a Internet sea demasiado lenta, o que no alcance a cubrir la superficie de nuestro hogar u oficina o cualquier problema relacionado con la velocidad y la cobertura, lo más probable es que el culpable de todas estas anomalías sea el router que ha quedado un tanto desfasado en tecnología.

Si bien esta problemática puede también ser originada por decenas de otros factores como la interferencia entre dispositivos en la misma banda de operación, lo cierto es que si el router es viejo, es viejo, y no existe más remedio que cambiarlo por uno más moderno y que se adapte mejor a especificaciones de uso más actuales.

Lamentablemente, un router no mejora con la edad, como los buenos vinos, sino que al contrario se deteriora y pierde gran parte de su funcionamiento debido a problemas térmicos y eléctricos. Por otra parte también existe un problema de compatibilidad con las nuevas versiones de la norma WiFi.

La respuesta a este dilema afortunadamente es bastante sencilla: si el router tiene una antigüedad de más de 4 años, es candidato a la sustitución sin dilaciones. En este caso quizás nos preguntaremos por qué, a lo que se puede responder en los siguientes tres puntos:

El primer punto se encuentra relacionado con el desgaste de los componentes internos debido al calor y a la electricidad que circula por ellos, que termina por disminuir su eficacia provocando fallas en forma de conexiones intermitentes o un pobre rendimiento.

Muchos usuarios han intentado solucionar este tema con la incorporación de ventiladores para mejorar la refrigeración del dispositivo, obteniendo resultados dispares.

Otro problema con los routers de más edad es que no ofrecen el soporte adecuado a las nuevas y más utilizadas normas de WiFi en el mercado, es decir 802.11n.

Así que si nuestro router sólo soporta el estándar 802.11g, definitivamente nunca podremos alcanzar la velocidad ni la cobertura adecuada para las necesidades de comunicación actuales.

También debemos tener en consideración que es posible que nuestro router no ofrezca doble banda de operación, lo que lo hace extremadamente sensible a interferencias, incluso de los dispositivos de uso hogareño como teléfonos inalámbricos u otros. Esto es debido a que los routers más antiguos trabajan sólo en la banda de 2.4 Ghz, la misma que los mencionados dispositivos.

Si nuestro router cumple con cualquiera de las condiciones que mencionamos más arriba, o todas ellas juntas, es momento de adquirir un router nuevo, el cual, además de proveernos de toda la velocidad y alcance actuales, también seguramente nos ofrecerá otras características interesantes como la posibilidad de poder realizar nuestro propio NAS conectando una unidad de almacenamiento externo al dispositivo, lo que nos ofrece la posibilidad de mejorar un poco la infraestructura informática de nuestro hogar o lugar de trabajo.